Ex agente de CIA advirtió sobre errores en pruebas contra Irak

   

25 de junio de 2006 

Washington - Un ex agente de la CIA advirtió en enero del 2003 sobre errores acerca de los presuntos laboratorios móviles de armas biológicas en Irak pero fue ignorado por las autoridades, informó hoy el diario "The Washington Post".


Tyler Drumheller, jefe de las operaciones europeas de la CIA antes de jubilarse el año pasado, dijo al diario que intentó advertir a las autoridades sobre las acusaciones de un disidente iraquí, apodado "Curveball", quien aparentemente tenía problemas mentales y no era un testigo fiable.

Drumheller eliminó la referencia a los laboratorios móviles de un discurso que debía presentar el entonces secretario de Estado, Colin Powell, para justificar una posible acción militar contra Irak.

Sin embargo, el 5 de febrero de ese año, Powell se presentó ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y leyó textualmente que "tenemos una descripción de primera mano sobre los laboratorios de armas biológicas" en Irak.

"Pensamos que habíamos arreglado el problema, pero encendí el televisor y allí estaban de nuevo (las declaraciones sobre los laboratorios", dijo al diario Drumheller.

El ex funcionario de la CIA agregó que hizo advertencias similares antes de un discurso sobre el "Estado de la Unión" del presidente George W. Bush el 28 de enero de 2003, en el que el mandatario estadounidense hizo mención de los presuntos laboratorios secretos.

El entonces director de la CIA, George Tenet, insistió en unas declaraciones al diario de que se enteró de los problemas con "Curveball" mucho tiempo después y que nunca recibió advertencia alguna de Drumheller o de ningún otro funcionario.

El Gobierno estadounidense ha reconocido que hubo errores de inteligencia sobre los presuntos planes del régimen de Sadam Husein para fabricar armas de destrucción masiva.

Pero el testimonio de Drumheller y de otros ex altos cargos del Gobierno de EEUU demuestran cómo los servicios de inteligencia de EEUU se fiaron de los alegatos del disidente iraquí, de que el régimen de Sadam tenía fábricas de armas biológicas en el desierto.

Las autoridades estadounidenses jamás encontraron los presuntos laboratorios móviles ni las armas de destrucción masiva que supuestamente tenía Sadam, en lo que fue el principal argumento que utilizó EEUU para invadir Irak en marzo del 2003.

Drumheller, que se encuentra escribiendo un libro sobre sus experiencias, dijo en entrevista con el "Post" que sus advertencias sobre los problemas de credibilidad del informante fueron en vano.

Más de un año después del discurso de Powell y una investigación que abarcó a tres continentes, la CIA admitió que "Curveball" era un farsante que conducía un taxi y utilizó su conocimiento de ingeniería química "para presentar un cuenta fantástica pero plausible" sobre los laboratorios móviles, dijo el "Post".

Según el diario, el informante, un residente de Bagdad cuyo verdadero nombre jamás ha sido divulgado, se trasladó a Alemania en el 2002, donde vivía como un "espía importante".

"Curveball" recibió asilo político de los alemanes a cambio de un informe detallado, de primera mano, sobre el presunto programa de armas de destrucción masiva de Sadam, indicó el rotativo.

Sin embargo, un funcionario alemán expresó dudas sobre la salud mental y la veracidad de la información de "Curveball", a quien tachó de "mentiroso", dijo Drumheller.

La agencia de inteligencia alemana BND pasó la información a los estadounidenses, la cual a su vez generó más de un centenar de informes de inteligencia sobre el programa de Sadam Husein. EFE

 

 
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