El
supuesto dueño de nombre Carlos Ruelas García,
se apersonó, inicialmente ante las autoridades de Aeronáutica
Civil y luego llegó hasta la Fiscalía General
de la República en compañía de la abogada
Margarita Velásquez.
Velásquez es una abogada hondureña que hace unos
meses también se presentó ante las autoridades
competentes, en compañía de otro supuesto abogado
mexicano, reclamando la pertenencia del jet de lujo, que según
dijeron entonces, correspondía al empresario mexicano,
Mario Alberto Andrade Mora.
Los comparecientes dijeron escuetamente que el único
problema del avión es de vencimiento de permisos y matricula
y dieron a entender que se trata de un asunto superable.
Se estima que el jet tiene un valor de 20 millones de dólares
y en su momento se informó que su conducción no
está al alcance de los pilotos locales.
La aeronave llegó al país en forma misteriosa
el 23 de febrero pasado a a las 11:13 de la noche, según
reportes de Aeronáutica Civil.
En torno a este caso, el director de Aeronáutica Civil,
Guillermo Seaman, dijo a Proceso Digital,
que en su momento recibió una llamada
telefónica de un piloto de origen mexicano que le
insinuó proposiciones fuera del marco de la ley.
Pese a que autoridades de la Fiscalía viajaron a México
y han declarado que las investigaciones les han llevado a establecer
contactos dentro y fuera del país para aclarar la situación
de la procedencia y destino final del avión, el caso
siguen siendo un misterio sin resolver y otro capitulo oscuro
en la vida pública del país.