La
institución internacional con sede en Basilea (Suiza)
publicó hoy su 76 informe anual en el que analiza la
situación de la economía global, desde comienzos
de este año y en 2005.
EL BPI señaló que "la expansión que
se ha observado en las economía emergentes desde 2002
siguió consolidándose" en el periodo de análisis.
Añadió que el "fuerte crecimiento económico
estuvo acompañado por un aumento del valor de las exportaciones
y por elevados déficit por cuenta corriente", lo
que permitió reducir la carga financiera de la deuda
externa.
El BPI consideró que la actividad económica de
Argentina se activará este ejercicio un 7,7 por ciento,
la de México mejorará un 4 por ciento y la de
Brasil lo hará un 3,5 por ciento.
El BPI, que fue fundado el 17 de mayo de 1930 y es la institución
financiera internacional más antigua del mundo, presentó
hoy en su sede central las conclusiones de las deliberaciones
mantenidas durante su Asamblea General Anual.
A la asamblea acudieron los gobernadores u otros representantes
de los 55 bancos centrales con derecho a voto que integran el
BPI, "En América Latina, la expansión económica
se mantuvo intacta y la producción industrial repuntó
en Brasil y México a principios de 2006", dijo el
BPI, que también observó que, "Argentina,
Chile, Colombia y Perú registraron crecimientos por encima
de la tendencia".
Las economías emergentes han disfrutado de unas condiciones
externas inusualmente favorables con una demanda mundial vigorosa
y un acceso más fácil a la financiación
externa, según el banco internacional.
No obstante, la entidad cuestiona "si las autoridades de
las economías emergentes han aprovechado adecuadamente
estas circunstancias favorables para asegurar mejoras duraderas
en su posición fiscal".
El
BPI advierte también de los riesgos inflacionistas debido
a la volatilidad de los precios de las materias primas y a los
niveles muy bajos o negativos en que se sitúan los tipos
de interés reales a corto plazo pese a que "hasta
ahora la inflación ha permanecido contenida".
Por ello, según este banco, el reto de las autoridades
de muchos países "es evitar errores en las políticas
monetarias que puedan poner en peligro la estabilidad macroeconómica
y financiera".
Al mismo tiempo, en 2005 y en lo que llevamos de año,
"el aumento de la renta de los hogares, la reducción
del desempleo y los altos precios de los activos potenciaron
el gasto de los hogares y la confianza de los consumidores",
explicó el BPI.
Por ejemplo, "en Argentina y Chile, el fuerte crecimiento
de los salarios sostuvo el consumo privado el año pasado".
El BPI advierte de que las previsiones de crecimiento de América
Latina para 2006 están sujetas a algunos riesgos ya que
esta reactivación depende de sus exportaciones, lo que
las hace vulnerables a la volatilidad de las economías
industrializadas y de China.
Además, los países que han recibido sustancial
financiación externa podrían verse afectados por
cambios en la confianza de los inversores, apuntilló
el banco de pagos.
Por otro lado, los flujos netos de capital hacia América
Latina aumentaron notablemente en 2005, sobre todo por la inversión
extranjera directa neta que alcanzó los 51.000 millones
de dólares.