Nevins,
autor del libro "Operation Gatekeeper: The Rise of the
Illegal Alien and the Making of the U.S.-Mexico Boundary",
aseguró a Efe que la inmigración ilegal afecta
a muchos países por igual, y que el problema radica en
que a las personas se les niega el derecho básico de
trasladarse a otro lugar en busca de una mejor vida.
"Los mismos factores que rodean la inmigración
ilegal que enfrentan varios países europeos, los vemos
en la frontera sur de los Estados Unidos, aunque también
esta región cuenta con características que la
hacen única", dijo Nevins, profesor asistente de
Geografía en Vassar College (Nueva York).
En su opinión, el Gobierno estadounidense
no ha aprendido la lección, ya que en las últimas
dos décadas ha gastado millones de dólares en
la vigilancia de la frontera, pero hasta el momento ningún
esfuerzo ha servido para detener la inmigración ilegal.
El escritor, que pasará el verano en
Tucson para observar de cerca el fenómeno como voluntario
del grupo "No más muertes, indicó que el
envío de la Guardia Nacional para apoyar a la Patrulla
Fronteriza tendrá "un efecto muy pequeño"
en la contención del flujo migratorio.
Agregó que la sola presencia de soldados
de la Guardia Nacional, aunque no participen directamente en
la detención de inmigrantes, sólo significará
un aumento en el número de muertes de indocumentados
y de violaciones a los derechos humanos.
Se calcula que desde 1985 más de 3.000
inmigrantes indocumentados han muerto a lo largo de las casi
2.000 millas de frontera que comparten los Estados Unidos y
México.
"Estamos hablando sólo de los cuerpos
que han sido encontrados, no sabemos en realidad cuál
podría ser la cifra exacta", dijo Nevins en entrevista
con Efe.
Durante sus recientes recorridos en el desierto de Arizona,
el profesor ha tenido la oportunidad de entrevistarse con inmigrantes
que han sobrevivido en su intento de cruzar la frontera de forma
ilegal.
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Pero
un caso que lo impactó especialmente fue el de
un hombre que se encontraba hospitalizado en la ciudad
fronteriza de Nogales, en el mexicano estado de Sonora,
a quien le amputaron una de sus piernas por un cuadro
de gangrena que desencadenaron las heridas en sus pies
por caminar días enteros en el desierto.
"Más
vigilancia, más soldados solamente incrementará
el riesgo para los indocumentados e incrementará
el sufrimiento humano", enfatizó. |
Nevins
señaló que hay una fuerte presión en la
capital del país para hacer frente a la inmigración
ilegal, lo que llevó al presidente de los Estados Unidos,
George W. Bush, ha desplegar la Guardia Nacional en la frontera
con México.
"La inmigración ilegal se ha convertido
en un tema político que es utilizado en campañas
para ganar votos", dijo el experto.
Agregó que el sentimiento anti-inmigrante
que se vive en todo el país ha originado la aprobación
de leyes estatales que buscan penalizar a todos aquellos que
han cruzado la frontera de manera ilegal. EFE