"Las
tropas han entrado tres kilómetros en territorio palestino
en el sur de la franja", dijo a EFE un portavoz militar,
quien no supo precisar si esas fuerzas avanzarán más
en las próximas horas.
Según
un comunicado del Ejército, "fuerzas del Ejército
entraron durante la noche y tomaron posiciones en la región
de Dahaniya en el sureste de la franja de Gaza".
Se
trata de una zona estratégica con pocos habitantes entre
la ciudad de Rafah y la frontera con Israel, sobre una colina
desde la que se domina todo el sur de la banda mediterránea
y donde se halla el aeropuerto Yaser Arafat, destruido por Israel
hace seis años.
El
primer ministro israelí, Ehud Olmert, declaró
hoy, en un acto público, que su Gobierno "no tiene
intenciones de reconquistar la franja de Gaza".
Durante
una entrega de premios a artistas y científicos, Olmert
dijo que la operación, denominada "Lluvias de verano",
"continuará en los días venideros",
pero aseguró que Israel no volverá a ocupar ese
territorio de forma permanente.
En
ese mismo sentido se expresó el ministro de Infraestructuras
y ex titular de Defensa, Benjamín Ben Eliezer, quien
manifestó a la radio pública que "Israel
sólo quiere que le devuelvan a su soldado".
Las
Fuerzas Armadas israelíes conquistaron la franja de Gaza
durante la "guerra de los seis días" de 1967,
y se retiraron de ese territorio el pasado 12 de setiembre tras
evacuar a más de 8.000 colonos judíos.
La
incursión terrestre, que hasta ahora no ha causado ninguna
víctima, se produjo tras el bombardeo de blancos civiles
en toda la franja, como la destrucción de tres puentes
que conectan el sur con el norte, la de una tubería de
abastecimiento de agua, y la de una estación eléctrica
que ardió durante horas en el oscuro horizonte de Gaza
capital.
Fuentes
palestinas valoraron en dos tercios los habitantes de la franja
autónoma de Gaza que se hallan hoy sin electricidad y
advirtieron de que los generadores privados dejarán de
funcionar en cuanto se acabe la gasolina.
Y
es que los planes de guerra israelíes incluyen también
el aislamiento de la franja del mundo exterior, y el cierre
del paso de Karni, principal punto de abastecimiento.
El
presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud
Abás, condenó esta mañana la invasión
militar israelí, que calificó de "castigo
colectivo" y de "crimen humanitario".
Abás,
desde su residencia de la ciudad de Gaza, llamó a EEUU
y a los demás miembros del Cuarteto de Madrid -la Unión
Europea (UE), Rusia y la ONU- a intervenir para que Israel repliegue
sus tropas de este territorio autónomo.
Fuentes
del Gobierno israelí aseguraron que si el soldado cautivo,
Guilad Shalit, de 19 años, es liberado, también
cesará la operación militar, que se halla en su
"primera etapa".
Olmert
acusa a Abás y a su primer ministro, Ismail Haniye, del
Movimiento Islámico Hamas, de ser los "responsables"
ministeriales del secuestro, y aseguró que no negociará
la liberación de Shalit por medio de un canje por prisioneros
palestinos.
También
atribuyó la responsabilidad a "factores terroristas"
de Siria, en alusión a Haled Mashal, líder de
Hamás exiliado en Damasco y definido como "criminal
de guerra" por el viceprimer ministro Simón Peres.
Las
Fuerzas Armadas, comentó el jefe del gobierno israelí,
"no dudarán en adoptar medidas extremas para devolver
el soldado cautivo a su hogar". EFE