En
su opinión, se debe mejorar el acceso a la educación
primaria y secundaria, porque "en comparación con
otros países, que son competidores de Honduras en América
Latina, Asia y Europa, Honduras necesita que todos sus alumnos
puedan recibir educación primaria hasta secundaria, para
que pueda competir".
La alta funcionaria del BM recalcó que en Honduras "hay
un problema muy serio con la calidad de educación",
el cual no es atribuible a la falta de recursos porque el país
"gasta más en educación que muchísimos
otros países, pero los resultados son muy
pocos".
"Es
necesario que vuelva a retomarse la calidad de educación,
y eso sería un punto muy importante", indicó
Armitage, quien preside una misión del BM que el martes
pasado llegó a Tegucigalpa, a petición del Gobierno
de Honduras, según explicó la misma funcionaria.
La misión del BM se ha reunido con altos funcionarios
del Gobierno hondureño que preside Manuel Zelaya para
revisar la cartera de proyectos sociales que se ejecutan con
asistencia del organismo financiero.
El miércoles se reunieron con representantes del Parlamento
y de la empresa privada hondureña para conocer sus planteamientos
sobre los problemas económicos del país.
Para el BM, las áreas prioritarias en las que Honduras
tiene que trabajar mucho, son educación, energía,
gobernabilidad, transparencia, mejoramiento del gasto público
y desarrollo rural. Armitage agregó que ahora se trabaja
en un documento llamado
"Estrategia de apoyo al país", que será
definido en los próximos meses y enviado al Banco Mundial
en septiembre próximo para su publicación.
Acotó que todo "será muy transparente, todos
van a saber dónde estamos poniendo las plazas, cuáles
son los enfoques, temas principales y los estudios analíticos,
esto es sólo el inicio del proceso, todavía faltan
muchos detalles".
Armitage advirtió que la situación económica
de Honduras "es muy frágil", y que ella piensa
que el Gobierno de Zelaya "enfrenta algunas amenazas serias
en términos de la situación macroeconómica
y déficit fiscal".
Esa situación obedece a exigencias salariales del sector
público y la crisis financiera de instituciones estatales
como la Empresa Nacional de Energía Eléctrica
(ENEE), que pierde anualmente unos 200 millones de dólares
y desde hace más de 20 años es subsidiada por
el Estado.
El BM enviará en los próximos meses a algunos
de sus economistas para que trabajen con el Gobierno hondureño
en asuntos técnicos, además de ayudar en otros
campos como análisis y comparaciones con otros países.
"Lo
importante es que el déficit no aumente", remarcó
Armitage, quien además confirmó que Honduras recibirá
entre 2006 y 2010 unos 70 millones de dólares anuales
por parte del Banco Mundial en calidad de préstamos.
Armitage dijo que ve en el Gobierno hondureño un compromiso
para mantener la disciplina fiscal en el país porque
sabe que a situación "es frágil y existen
amenazas". EFE