El
Tribunal resuelve así el caso conocido como "Hamdan
contra Rumsfeld", que fue planteado después de que
el ciudadano yemení Salim Ahmed Hamdan, uno de los presos
en la base militar y considerado el chófer del líder
de la red terrorista Al Qaeda, Osama bin Laden, decidiera presentar
un recurso contra su procesamiento.
Hamdan reclamaba que se declaren anticonstitucionales
los tribunales de guerra creados "ad hoc" para los
presos de la base naval estadounidense de Guantánamo.
EEUU considera que esos presos son "combatientes
enemigos" y están excluidos de la protección
que otorgan las convenciones de Ginebra.
El magistrado John Paul Stevens, quien redactó el fallo,
indicó que los juicios antes los tribunales militares
son ilegales ante la ley de EEUU y las citadas convenciones.
El Tribunal Supremo, con su decisión
de cinco votos a favor y tres en contra, fuerza con este fallo
al Departamento de Defensa a elaborar un nuevo esquema para
los casi 500 detenidos en la base militar estadounidense en
Guantánamo (Cuba).
Los abogados de Hamdan pedían al Tribunal
Supremo que se pronunciara sobre el alcance de los poderes del
presidente estadounidense, desde los atentados del 11 de septiembre
del 2001 en EEUU.
En concreto, el abogado defensor de Hamdan
y profesor de la Universidad de Georgetown, Neal Katyal, pidió
al Supremo que pusiera fin a "esta atribución de
poderes sin precedentes".
Frente a esta postura, los letrados del Gobierno
alegaban que los tribunales federales no debían interferir
en las medidas presidenciales para la lucha contra el terrorismo.
El Gobierno también alegaba que una
resolución del Congreso aprobada tres días después
de los atentados y la propia Constitución concedían
poderes a Bush para luchar contra el terrorismo sin la supervisión
del Poder Judicial o el propio Legislativo.
El presidente del Tribunal, John Roberts, se inhibió
porque en el pasado formó parte de un tribunal de apelaciones
que se pronunció contra Hamdan.
La decisión del Tribunal Supremo sobre este asunto es
el dictamen de mayor importancia sobre las competencias presidenciales
desde la II Guerra Mundial. EFE