En
el mercado de futuros Intercontinental Exchange Futures (ICE)
de Londres, el Brent prolongaba su alza esta mañana y
superaba los 73 dólares por barril hacia las 10:00 GMT,
tras haber finalizado la sesión de ayer 72,88 dólares/barril,
con una subida de 1,46 dólares frente al valor del jueves.
Con respecto al viernes pasado, la cotización actual
del Brent acumula una subida del 3,4 por ciento, al igual que
el precio del barril (de 159 litros) de referencia de la OPEP,
que se situó ayer en los 66,60 dólares, según
calculó hoy el secretariado de la organización
en Viena.
El WTI aumentó en el mismo período un 3,8 por
ciento, hasta los 73,52 dólares/barril con el que concluyó
la sesión del jueves y continuaba subiendo esta madrugada
en el mercado electrónico previo a la apertura de la
Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX), al comerciarse a 73,69
dólares/barril hacia las 10:00 gmt.
Esta semana, el alza ha estado impulsado por un descenso de
las reservas almacenadas de gasolina en EEUU, el mayor consumidor
mundial de energía, dado a conocer el pasado miércoles
y pronósticos de que el consumo de ese combustible se
mantiene alto, superando al del año pasado, pese a los
altos precios.
La consultora de energía PVM destaca hoy que los mercados
han reaccionado al alza por la cercanía del festivo Día
de la Independencia en EEUU, cuando se espera que más
de 40 millones de norteamericanos se desplacen en vehículo
este fin de semana, elevando el consumo de gasolina.
Además, también en el mercado estadounidense,
que devora cerca de un 25 por ciento del consumo mundial de
petróleo, incide el cierre de un canal clave en la costa
del Golfo de México, que ha limitado la producción
de tres refinerías.
Así las cosas, los precios del "oro negro"
entran en el segundo semestre del año acercándose
a sus recientes máximos históricos: el WTI batió
el récord de 75,35 dólares el pasado 21 de abril,
mientras que el Brent y el crudo de la OPEP alcanzaron sus respectivas
cotas inéditas de 74,97 y 68,40 dólares el 2 de
mayo.
Hace un año, también en vísperas del veraniego
largo fin de semana en Estados Unidos debido al Día de
la Independencia el 4 de julio, donde se registra un pico en
el consumo de gasolina, los precios tocaban niveles máximos
para entonces, pero que han quedado atrás y hoy los superan
en cerca de un 30 por ciento.
Un vigoroso crecimiento de la demanda mundial de energía,
sobre todo en China, India y EEUU, junto a una ajustada capacidad
de aumentar la producción de crudo y sus derivados, se
mantienen como telón de fondo de la carrera alcista de
los precios.
Con este escenario, los mercados están especialmente
atentos a los conflictos geopolíticos en países
petroleros como Irán, Irak o Nigeria, que puedan desembocar
en eventuales cortes de suministros imposibles de compensar
porque la mayoría de los productores bombea ya al máximo
de su capacidad.
La evolución de las cotizaciones en las próximas
semanas dependerán de factores tan inciertos como el
itinerario de los huracanes en el Atlántico o los avances
en las negociaciones para solucionar el contencioso iraní.
Los ministros de Exteriores de los siete países más
industrializados del mundo y Rusia (G8) apremiaron ayer a Irán
para que responda antes del próximo día 15 a la
propuesta internacional de incentivos para que Teherán
desista de enriquecer uranio.
La oferta fue acordada por los cinco países miembros
permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (EEUU, Rusia,
China, Francia y Reino Unido), más Alemania, y transmitida
a las autoridades de Teherán a principios de mes por
el Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad
de la UE, Javier Solana.
Sin embargo, Teherán, que ha calificado el plan de "un
paso adelante", ha anunciado que no responderá antes
de agosto.