La
fiscal Irma Amaya dijo a los periodistas que según los
registros de su institución 111 mujeres murieron en 2003,
138 en 2004, 188 en 2005 y 77 han sido asesinadas entre enero
y junio de 2006.
"Entre
el 2003 y el 2005 las muertes violentas de mujeres aumentaron
en un 69 por ciento", señaló Amaya, quien declaró
además que el análisis de las cifras les hizo concluir
que la mayor parte de las víctimas fueron torturadas y
asesinadas con armas de fuego.
La
fiscal expuso su preocupación por el repunte de estos casos
en los últimos meses en el país y porque la mayoría
de los casos "están quedando en la impunidad".
Lamentó
que las autoridades competentes no investigan los casos con la
debida celeridad, por lo que, informó de que han solicitado
a la Dirección General de Investigación Criminal
(DGIC) conforme una unidad especial para que investigue estos
casos, pero que todavía no hay respuesta a la petición.
Cuestionó
además que las autoridades de la Policía registran,
casi en la mayoría de los casos, que las mujeres fueron
víctimas de un ajuste de cuentas o que son traficantes
de drogas o miembros de pandillas armadas.
"Los
entes policiales se conforman con dar esta versión cuando
las causas pueden ser otras, como la violencia doméstica",
indicó Amaya.
Cuestionó
que "el Estado no tiene una política pública,
no tiene como prioridad erradicar la violencia contra la mujer",
y demandó una mayor inversión y atención
de este problema. EFE