Los
resultados iniciales de la investigación para aclarar lo
ocurrido indican que no corrió peligro ninguna "información
delicada del Gobierno de Estados Unidos", afirmó en
rueda de prensa el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.
Los
sistemas que se vieron afectados, añadió, son los
"desclasificados", es decir, que no están relacionados
con material considerado secreto.
No
obstante, McCormack reconoció que, a raíz de la
intrusión de los piratas informáticos, algunos empleados
del Departamento han tenido que cambiar sus claves de acceso,
y algunas oficinas y embajadas han visto limitado su acceso a
internet.
Fuentes
oficiales citadas por la cadena de televisión CNN indicaron
que las conexiones ya se han restablecido en casi todas esas oficinas
desde que ocurrió el ataque a mediados de junio.
La
operación de los piratas informáticas estuvo centrada
en los ordenadores de oficinas correspondientes al departamento
para asuntos de Asia y el Pacífico, que coordina la política
diplomática en países como China, las dos Coreas
y Japón. EFE