El
experimento se va a llevar a cabo en la región de Toulouse
(sur de Francia) y se prolongará hasta finales de año
y no sólo hasta septiembre como se había previsto
inicialmente, indicaron el CNES, Orange y Alcatel en un comunicado
conjunto.
Esta fase de prueba, centrada en la dimensión espacial,
constituye una fase "preliminar a los esfuerzos de investigación
y desarrollo sobre la parte terrestre del proyecto" para
la que ha prometido su apoyo la Agencia de Innovación Industrial.
El CNES financia y pilota la concepción y el despliegue
del demostrador, ha definido el plan de pruebas y dirige la experimentación.
Orange aporta las ubicaciones para los repetidores terrestres
y su experiencia para el análisis de los resultados, mientras
Alcatel se encarga de la realización de las medidas y prepara
el análisis de dichos resultados.
Por otra parte, se utilizarán las capacidades de satélites
de Eutelsat y SES Astra para alimentar los repetidores en tierra.
De acuerdo con los tres socios, se trata de la primera experimentación
en un medio exterior de las principales características
técnicas de este nuevo concepto de difusión de la
señal de televisión para móviles en banda
S, que asocia los satélites con los repetidores en tierra.
Se busca, entre otras cosas, evaluar el impacto de la forma de
las ondas sobre la calidad de la transmisión, el balance
de los enlaces, la diversidad de antenas, los códigos de
corrección de errores y la utilización de una frecuencia
común en los repetidores terrestres y en el satélite.
EFE