En
el documento final, los países participantes expresan su
determinación de trabajar inmediatamente para lograr un
alto el fuego que debe ser "duradero y permanente".
El ministro italiano de Exteriores y anfitrión de la conferencia,
Massimo D'Alema, transmitió el compromiso de los participantes
a "dar ayuda humanitaria inmediata al pueblo libanés".
D'Alema también anunció que los asistentes han alcanzado
un acuerdo para convocar "lo antes posible" una conferencia
internacional de países donantes para abordar la situación
en el Líbano.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, insistió
en la importancia de "encontrar un marco político
de entendimiento", y subrayó la necesidad de "implicar
a Irán y Siria" para la resolución del conflicto.
La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, coincidió
en que Siria también tiene "responsabilidad"
a la hora de solucionar a la crisis, e insistió en que
este país debe respetar las resoluciones de la ONU que
establecen el respecto de la soberanía e independencia
política del Líbano.
Rice agregó que Arabia Saudí y Jordania, presentes
en la conferencia, pueden tener a su vez "un importante papel"
en la resolución del conflicto.
El primer ministro libanés, Fuad Siniora, afirmó
que en la conferencia para analizar la crisis que su país
vive con Israel se han hecho algunos progresos, pero queda mucho
para un alto el fuego.
El primer ministro admitió la responsabilidad de la milicia
chií Hizbulá (que capturó a dos soldados
israelíes), pero aseguró que "había
un plan bien preparado de reacción y represalias por parte
de Israel, desproporcionado con lo ocurrido".
Fuera de Roma, pero en el ámbito de la Unión Europea,
su presidencia ha convocado para el próximo 1 de agosto
una reunión extraordinaria del Consejo de ministros de
Asuntos Generales y de Relaciones Exteriores de la UE para analizar
la situación en Oriente Medio, los resultados de la conferencia
internacional de hoy y la visita que realizará una delegación
de la UE mañana y pasado a la zona.
Mientras las acciones diplomáticas se suceden, también
lo hacen los enfrentamientos, hoy encarnizados, entre ambas partes.
Desde primeras horas de la mañana se desarrollan violentos
combates cerca de Tallet Masud, donde los Muyahidin (combatientes
islámicos) destruyeron varios vehículos militares
del enemigo y causaron numerosas víctimas en sus filas,
incluidos varios muertos", informó Hizbulá,
según la cadena de televisión Al Manar.
Esta información, no confirmada por Israel, apareció
después de que el corresponsal de la televisión
qatarí Al Yazira en el sur de Líbano informara de
la muerte de al menos nueve soldados israelíes en combates
registrados en las afueras de Bint Jebeil.
Sin embargo, fuentes militares israelíes manifestaron desde
Jerusalén que en esos combates resultaron heridos diez
soldados y unos cincuenta milicianos muertos.
Los milicianos libaneses dispararon hoy más de 30 de sus
cohetes contra Naharía, Haifa, donde causaron cinco heridos,
Carmiel, Safed, Ako (San Juan de Acre) y Maalot.
En el bando contrario, la radio pública israelí
reveló que las tropas de infantería y de paracaidistas
que operan desde hace dos días en el pueblo libanés
de Bint Yebeil contra milicianos de Hizbulá sufrieron "muchas
víctimas".
Los choques son tan encarnizados que las víctimas no han
podido ser evacuadas todavía, agregó la emisora,
que dio cuenta de una "emboscada" de los milicianos
a los soldados, quienes desconocen la topografía del terreno
en el que combaten.
Hasta este mediodía se informaba de más de diez
heridos pero se cree que también hay muertos entre los
soldados de infantería del cuerpo Golani, y del cuerpo
de paracaidistas.
Fuentes militares, en cambio, informaban de alrededor de cuarenta
muertos entre los milicianos islámicos del Líbano,
de decenas de heridos, y de un número indeterminado de
prisioneros en poder de las tropas que llevan dos días
de combates en Bint Yebeil.
Los jefes militares en esa localidad decían ayer que sus
subordinados habían tomado el control en Bint Yebeil, aunque
seguía la resistencia de "decenas" de milicianos
en distintos puntos.
Los combates en Bint Jebeil coincidieron con un grave ataque de
la aviación israelí la pasada noche contra un puesto
de la FINUL (Fuerza Interina de la ONU en el sur libanés),
que acabó con la vida de los cuatro soldados que lo ocupaban.
De los 42 israelíes muertos hasta la fecha, 24 eran militares
y 18 civiles.
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Por
su parte, las organizaciones no gubernamentales Campaña
Suiza contra las Minas Antipersonas (CSMA) y Human Rights
Watch (HRW) denunciaron que Israel utiliza en sus ataques
en el Líbano bombas racimo, contrarias al derecho
humanitario, e insistieron en su prohibición.
Ese tipo de munición contiene centenares de proyectiles
que se dispersan una vez que explotan y, según recordaron
las ONGs, su utilización viola el principio de la
distinción entre objetivos militares y civiles.
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Mientras
los políticos apremian sus esfuerzos por parar los combates
entre el ejército israelí y la milicia libanesa
chií Hizbulá en el Líbano, la ayuda continúa
llegando desde distintos frentes: El primer convoy con ayuda humanitaria
de la ONU, integrado por diez camiones que transportan alimentos,
medicinas y productos sanitarios y de higiene, salió hoy
de Beirut con destino a Tiro, en el sur del país.
El convoy incluye además otros productos de urgente necesidad
suministradas por organizaciones internacionales como la Organización
Mundial de la Salud (OMS), que envió medicamentos para
atender a unas 10.000 personas durante tres meses y UNICEF, que
envió productos básicos para niños y mujeres.
La Comisión Europea (CE) anunció hoy que destinará
10 millones más en ayuda humanitaria a las víctimas
del conflicto en el Líbano, así como otros 11 millones
a "apoyar" la salida del país de unos 10.000
ciudadanos de países en vías de desarrollo, fundamentalmente
asiáticos.
Por su parte, Francia destinará quince millones de euros
adicionales a los cuidados de la población civil libanesa.
Asimismo, aterrizó en el Aeropuerto Internacional Rafic
Hariri de Beirut un segundo avión militar jordano con un
hospital de campaña para trasladar a 150 heridos a Amán,
hacia donde ya salió otro avión, con otras 50 personas
que requieren atención médica.
La pista marítima del aeropuerto de la capital libanesa
ha sido reabierto parcialmente al tráfico para casos de
emergencia, después de que la mayor parte del aeródromo
quedara destruida como consecuencia de los ataques de la aviación
israelí.