Según
un comunicado del propio Castro, leído por su jefe de despacho,
Carlos Valenciaga, el líder cubano -que cumplirá
80 años el próximo día 13, sufrió
"una crisis intestinal aguda con hemorragia sostenida",
que le obligó a "enfrentar una complicada operación
quirúrgica".
La lectura de Calleja es que Castro sufrió "una hemorragia
no controlable", consecuencia de "la presencia de una
úlcera sangrante que no ha respondido a un tratamiento
conservador" y que ha obligado a que el paciente pase por
el quirófano.
"Operar a un hombre de 80 años de
una hemorragia digestiva tiene altas tasas de morbilidad y mortalidad",
dijo el facultativo, quien explicó que en su hospital sólo
se recurre a la cirugía para este tipo de dolencias en
"entre un 10 y un 20 por ciento de los casos".
El médico señaló que la información
es "escasa", pero consideró que si se ha llegado
a intervenir quirúrgicamente al paciente es porque éste
no ha respondido a un tratamiento previo -"farmacológico
y endoscópico"- para detener la hemorragia.
"No sabemos qué tipo de cirugía
se le ha hecho", explicó Calleja, quien manifestó
que, en cualquier caso, es "una operación de relevancia",
lo que no quiere decir, afirmó, que el paciente no se pueda
recuperar y llegar a hacer una vida normal.
El especialista expresó sus dudas acerca
de que haya relación entre el estrés sufrido en
las últimas fechas por el líder cubano y la hemorragia:
"no creo que guarde relación con el trabajo, más
allá de que se quiera dar una imagen épica del personaje".
El comunicado de Castro señaló
que el "enorme esfuerzo" y el "trabajo continuo"
de las últimas semanas, con numerosos actos públicos
dentro y fuera de Cuba, le ocasionaron un "estrés
extremo", que derivó en que su salud "se quebrantara".
A una pregunta acerca de la posibilidad de que
los problemas digestivos sean consecuencia de un cáncer,
el médico manifestó que "esta enfermedad es
otra causa frecuente de las hemorragias digestivas" y consideró
que la futura evolución de la afección de Castro
es impredecible.
"Dependerá mucho de si la úlcera
es maligna o benigna", subrayó Calleja, quien afirmó
que "la calidad de vida será peor si hay un origen
oncológico en la afección" del enfermo.
Otra especialista española, Nadia Chahri,
del Centro Internacional de Medicina Avanzada (CIMA), de Barcelona,
dijo a Efe que la información proporcionada por el Gobierno
de Cuba es "muy ambigua" y "no da ninguna pista"
sobre la realidad de la afección sufrida por Castro.
En opinión de esta gastroenteróloga, la hemorragia
intestinal puede ser baja o alta y su diagnóstico y gravedad
difieren según sea ocasionada por una úlcera gastroduodenal,
un tumor o una lesión vascular de colon.
Las posibilidades de cirugía a la que ha sido sometido
Castro, dijo Chahri, pueden ir "desde quitarle medio colon
o quitarle un trozo de estómago", y recordó
que "el sistema digestivo es muy largo; mide nueve metros
desde la boca hasta el ano".
Por otra parte, la especialista aseguró que se desconocen
otros factores como "enfermedades asociadas" que pudiera
padecer el líder cubano, como hipertensión arterial,
diabetes, males de corazón, pulmón o riñón,
lo cual haría que la cirugía y el proceso postoperatorio
fuera más complicado.
Nadia Chahri aseguró que, en condiciones
normales, si el paciente no sufriera "enfermedades asociadas",
el postoperatorio no debería durar más de una semana.
En relación con esta hipótesis
médica, especialistas en cirugía digestiva consultados
por el diario francés "Le Monde" consideraron
que el diagnóstico más verosímil de los problemas
de salud de Castro es un cáncer de colon o de la parte
alta del recto.
A su juicio, la programación de una intervención
quirúrgica "compleja" después de una importante
hemorragia digestiva en un hombre de casi 80 años no deja
lugar apenas a otros diagnósticos, como un pólipo
o una rectocolitis hemorrágica, aunque no pueden descartarse
del todo.
Uno de los principales interrogantes para estos especialistas
es si la hemorragia digestiva ha revelado la presencia de una
lesión cancerosa o si ésta última ya había
sido diagnosticada anteriormente.
El éxito de la intervención, añadieron, depende
de la evolución en la que se encuentre la enfermedad. EFE