La
fuente indicó que los delincuentes se llevaron "tres
esculturas religiosas, una pintura y varias obras de orfebrería
de oro y plata que datan del año 1536".
Entre las imágenes que se robaron se encuentran las de
San José y la Virgen de Tránsito, mientras que a
la imagen del Señor del Buen Fin le quitaron dos de los
tres clavos de plata con los que estaba sujeta.
Según el informe, los delincuentes rompieron los candados
de la puerta principal del templo y utilizaron escaleras para
extraer las imágenes que se encontraban en los altares.
Un miembro del consejo parroquial de la iglesia de Cedros, José
León Azarrola, dijo a los periodistas que en 1572 llegó
el Señor del Buen Fin, como un regalo del rey Felipe II
de España para el pueblo de Cedros.
Informó de que en el transcurso del tiempo el templo ha
sido objeto de varios robos y pidió a las autoridades ayudar
a recuperar las piezas.
La Policía reportó además que los delincuentes
también robaron el pasado miércoles la imagen del
Santísimo Sacramento, bañado en oro y plata, y que
data de la época colonial, de la iglesia de Santa Ana,
comunidad localizada al sur de Tegucigalpa.
Autoridades eclesiásticas informaron a la prensa de que
esta es la segunda vez que los delincuentes se introducen al templo
construido en el siglo XVI.
Este año también se han registrado robos de piezas
religiosas en la iglesia del barrio Buenos Aires, en Tegucigalpa,
y en los municipios de San Juan de Flores y Ojojona, cercanos
a la capital hondureña.
El pasado 7 de marzo fue robada la imagen de San José Obrero
de la iglesia de Copán Ruinas, en el occidente de Honduras.