06 de julio de 2006 
 

Tegucigalpa - El estado hondureño está a las puertas de ser condenado nuevamente por la Corte Interamericana de Derechos Humanos por la ejecución arbitraria de cuatro jóvenes en el año de 1995, informó a Proceso Digital un portavoz de la organización Casa Alianza.

Este caso es conocido como “Los cuatro puntos cardinales” en vista que los jóvenes fueron encontrados ejecutados en las cuatros salidas de la ciudad capital, después de que fueron arrestados por la policía, por supuestamente participar en los disturbios del 15 de septiembre de 1995.

El 11 de octubre del 2000, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) y la Asociación Casa Alianza América Latina presentaron denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), alegando la responsabilidad del Estado de Honduras por la detención ilegal, tortura y posterior asesinato de Marco Antonio Servellón García (16 años), Rony Alexis Betancourt Hernández (17 años), Diómedes Obed García (18 años) y Orlando Alvarez Ríos (32 años).

Los peticionarios alegaron que los hechos denunciados configuraban la violación de los derechos reconocidos en la Convención Americana sobre Derechos Humanos y los derechos del niño en el caso de Marco Antonio Servellón García y Rony Alexis Betancourt Hernández.

El caso se encuentra en la etapa de sentencia final porque el estado hondureño se allanó a la demanda que presentó la CIDH y el resto de peticionarios, aunque el Estado de Honduras se opuso a la parte que señalaba que las muertes obedecían a una política de limpieza social que imperaba en el país en esa época.

“Esa fue la única oposición que hubo por parte del estado en contra de la demanda, estamos esperando que ya vamos a tener sentencia a finales de este año, donde será casi seguro que el estado será una vez más condenado por la Corte Interamericano por violaciones a los derechos humanos”, dijo la abogada Martha Sabillón de Casa Alianza.

La entrevistada indicó que en el juicio se logró determinar que la muerte de los jóvenes estuvo presidida de una detención por parte de agentes de la Policía Nacional y que, además, no se hizo una verdadera investigación para dar con los responsables de este caso.

Dijo que aparte del caso “cuatro puntos cardinales”, Casa Alianza presentó otra denuncia ante la CIDH de dos niños de la ciudad de El Progreso, Yoro, que al igual que los anteriores fueron arrestados por miembros de la policía y posteriormente aparecieron ejecutados en una zona abandonada y con signos claros de tortura.

Dijo que este hecho ocurrió hace ocho años y tampoco hubo una investigación seria para detener y encarcelar a los responsables a pesar de que las fuerzas sociales de El Progreso, especialmente la Iglesia, hizo una fuerte campaña para lograr que el caso se investigara y se castigara.


 
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