Al
cierre de la sesión regular en la Bolsa Mercantil de Nueva
York (NYMEX), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas
(WTI), el de referencia en EEUU, para entrega en septiembre añadían
2,22 dólares o un 3 por ciento al precio anterior y finalizaban
a 76,98 dólares por barril(159 litros).
El
precio de este tipo de crudo subió durante la sesión
hasta los 77,30 dólares, más cerca por tanto del
máximo histórico de 78,40 dólares que logró
durante la jornada de negocios del 14 de julio.
El
petróleo WTI cerró aquella sesión con un
precio récord de 77,03 dólares por barril.
Los
contratos de gasolina con su entrega prevista para septiembre
sumaban en torno a 2 centavos al precio anterior, para situarse
en 2,2516 dólares/galón (3,78 litros).
Los
contratos de gasóleo de calefacción para ese mismo
mes añadieron 5 centavos al valor anterior y finalizaron
a 2,1435 dólares/galón.
Los
contratos de gas natural para septiembre, por el contrario, se
inclinaron a la baja y cerraron a 6,90 dólares por mil
pies cúbicos, después de restar unos 33 centavos
al valor anterior.
Los
precios del crudo, de la gasolina y del gasóleo de calefacción
mantuvieron desde el inicio de la jornada una firme tendencia
al alza, que se aceleró después de la media sesión.
La
decidida inclinación alcista era consecuencia de la inquietud
que predominaba en el mercado en torno al flujo de suministros
de crudo y combustibles al mercado estadounidense, después
de que la compañía British Petroleum (BP) iniciara
las tareas para paralizar de forma temporal sus operaciones en
el campo petrolífero de Prudhoe Bay, en el norte de Alaska,
y que es el mayor en Estados Unidos.
La
empresa petrolera indicó que ese proceso durará
unos días y es consecuencia del hallazgo de 16 anomalías
en 12 tramos de un oleoducto situado en el este del campo petrolífero,
además de un pequeño vertido que ha sido controlado.
El
cierre provisional de las instalaciones provocará un recorte
de unos 400.000 barriles diarios, alrededor de la mitad del total
que se produce en el estado de Alaska.
El
recorte equivale por otra parte a un 8 por ciento de la producción
diaria de crudo en suelo estadounidense.
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Cualquier
interrupción imprevista en el flujo de suministros
a las refinerías tiende a desatar los nervios de
los operadores en los mercados del crudo, por coincidir
con momentos en que la demanda en EEUU y a nivel global
es elevada y existir una escasa capacidad de exceso de producción. |
Diversos
analistas resaltaron hoy que la cuestión principal para
los mercados es por cuanto tiempo se va a mantener recortada la
producción de crudo, algo que por el momento es imposible
determinar.
Peter
Beutel, experto de la firma Cameron Hanover, resaltó hoy
durante una intervención en el canal financiero CNBC que
Alaska y el Golfo de México son las dos principales regiones
de producción de crudo en el ámbito estadounidense
y que este contratiempo ocurre en una de las zonas consideradas
menos problemáticas, lejos de la amenaza de huracanes o
de tensiones geopolíticas.
Beutel
prevé que el imprevisto recorte de producción tenga
un efecto a corto plazo en la gasolina y que el precio de este
combustible suba 4 o 5 centavos por galón, aunque el incremento
puede ser de hasta 10 centavos en la costa oeste, donde se prevé
que las refinerías acusarán más la merma
de producción de crudo.EFE