La
fiscal Laura Adams dijo al jurado que la menor identificó
a Rápalo como su supuesto agresor y que algunas pruebas
de ADN lo vinculan con la víctima.
Detectives
asignados al caso también hallaron huellas del acusado
en la casa de la menor, según la fiscal.
Los
argumentos de la fiscalía fueron refutados por Khurrum
Wahid, abogado de oficio de Rápalo, quien dijo que la policía
estaba bajo gran presión para solucionar una serie de violaciones,
incluyendo a una mujer de 79 años, y por eso detuvieron
a su cliente.
"Este
es un caso de identidad equivocada", afirmó, y sugirió
que las autoridades se apresuraron para tratar de cerrar un caso
cuyas investigaciones estaban estancadas.
Rápalo,
conocido como el "Violador de Shenandoah", llamado así
por el sector de Miami donde se cometieron la mayoría de
las violaciones, fue detenido en septiembre de 2003 como sospechoso
de ser el autor de esos delitos que ocurrieron entre 2002 y 2003.
El
hondureño se escapó de la cárcel el pasado
20 de diciembre, junto con otro prisionero, después de
que ambos treparon por un conducto de ventilación hasta
el techo de la prisión, desde donde se descolgaron con
sábanas anudadas.
El
compañero de fuga de Rápalo fue capturado enseguida,
pues se fracturó las piernas en la huida.
Durante
la tenaz búsqueda del acusado, las autoridades ofrecieron
una recompensa de 36.000 dólares a quien suministrara pistas
para su captura.
Rápalo
estaba viviendo en Miami con una visa que había expirado,
trabajaba en el sector de la construcción y el dinero que
ganaba lo enviaba a Honduras para el mantenimiento de los tres
hijos que tiene en ese país centroamericano, según
testificó en audiencias previas al juicio. EFE