Así,
el barril (de 159 litros) que utiliza la Organización de
Países Exportadores de Petróleo (OPEP) como referencia
y que se calcula en base a una mezcla de once calidades de crudo
(una por cada país miembro) pulverizó su anterior
récord, de 71,71 dólares, alcanzado el 14 de julio
pasado.
La fuerte subida del lunes es atribuida por los analistas al cierre
de la refinería más grande de Estados Unidos, situada
en Prudhoe Bay (Alaska), perteneciente al consorcio British Petroleum,
debido a una corrosión grave en un oleoducto que provocó
un derrame de crudo.
Según advirtió ayer BP, el cierre de la instalación,
y por lo tanto la suspensión de la extracción de
cerca de 400.000 barriles diarios (un 8 por ciento de la producción
nacional de Estados Unidos), podría prolongarse durante
semanas o meses.
Pese a ello, "no se espera una escasez dado que importantes
miembros de la OPEP, como Arabia Saudí (el mayor exportador
mundial de crudo) aseguraron ayer que están preparados
para fletar crudo adicional a EEUU si es necesario", destaca
la consultora especializada PVM en su análisis de hoy.
Además, Washington anunció que recurrirá
a sus reservas estratégicas si se producen problemas de
abastecimiento debido al cierre del pozo, perspectiva que debería
calmar a los mercados.
No obstante, el cierre coincide con los temores ya existentes
a que la crisis entre Israel y el Líbano, o el conflicto
en torno al programa nuclear de Irán pueda afectar los
suministros de crudo de Oriente Medio, la región mundial
donde más petróleo se produce.
"Tensión adicional emergió ayer cuando Irán
volvió a amenazar con cortar las exportaciones de crudo
si los países occidentales insisten en que abandone su
programa de enriquecimiento de uranio", recuerda PVM.
Estas inquietantes noticias se añaden al empeoramiento
de la situación en Nigeria, primer productor de Africa,
donde continúan los ataques de la milicia independentista
contra la infraestructura que han provocado una reducción
de más del 20 por ciento del bombeo total del país.
Asimismo preocupa la posible formación de un huracán
en el Golfo de México que cause daños a la industria
petrolera de la región durante la actual temporada, hasta
noviembre, como ocurrió el año pasado con los ciclones
"Katrina" y "Rita", provocando un fuerte alza
de los precios.
En esta situación también el crudo Brent, de referencia
para Europa, inició la semana con un nuevo récord
al subir el lunes 2,14 dólares frente al valor del viernes,
hasta terminar la sesión en el International Exchange Futures
de Londres a 78,30 dólares/barril.
Horas antes, este petróleo del Mar del Norte llegó
a pagarse a 78,64 dólares/barril, con lo cual dejó
atrás el récord del pasado día 17, de 78,18
dólares.
En Nueva York, el barril de crudo de Texas se encareció
más de 2 dólares y quedó a 77,30 dólares,
reduciendo la distancia que lo separa de su máximo histórico,
de 78,40 dólares, registrado el 14 de julio pasado. EFE