"Pero no lo haremos porque Honduras se mantiene libre de
toda enfermedad aviar y no puede arriesgar su patrimonio fitozoosanitario",
advirtió.
Hernández
aseguró en rueda de prensa que "nuestros técnicos
irán en septiembre a inspeccionar por tercera vez las granjas
infectadas de Costa Rica. Y de eso depende que abramos las fronteras".
Los
expertos hondureños realizaron dos supervisiones similares
en julio.
Indicó
que "el presidente (Arias), el ministro de Agricultura y
altos políticos de Costa Rica presionan para que Honduras
abra sus fronteras porque aducen que en un mes pierden 800.000
dólares, pero nuestro país no tiene enfermedad aviaria
alguna".
Costa
Rica ha amenazado con presentar el caso ante la Organización
Mundial del Comercio.
Hernández
afirmó que, a petición de Costa Rica, los ministros
de Agricultura de la región se reunirán del 10 al
11 de agosto en San José.
A
la cita han sido convocados los representantes de México,
República Dominicana, Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras,
Costa Rica y Panamá.
La
laringotraqueitis mató en junio a 34 de 280 gallinas en
Guácimo, al sur de Costa Rica. Las restantes fueron sacrificadas
junto a otras 334, como una medida de prevención.
Honduras
cerró temporalmente sus fronteras el 20 de junio al pollo
costarricense luego que esa nación advirtió la aparición
del mal en algunas de sus granjas.
Los
empresarios costarricenses exportan el 80% de sus productos aviares
a Honduras.