El
primer ministro tomó la decisión por no estar satisfecho
con las propuestas sobre la mesa en la ONU, pero pocas horas después
se presentó el último proyecto de resolución
que sí responde "en una medida razonable" a las
aspiraciones israelíes, según el Ministerio de Asuntos
Exteriores.
El
documento, aprobado hoy por unanimidad en el Consejo de Seguridad,
insta al "cese completo de las hostilidades" y pide
que la milicia chií libanesa de Hizbulá suspenda
todos sus ataques y que Israel ponga fin a todas sus "operaciones
militares ofensivas".
Una
vez se haya alcanzado el cese de hostilidades, se pide al Gobierno
de Beirut y a la Fuerza Interina de la ONU en el sur del Líbano
(FINUL) que desplieguen conjuntamente sus tropas y a Israel que
retire paralelamente sus efectivos.
El
documento prevé reforzar la FINUL, que cuenta ahora unos
2.000 soldados y un mandato de observación, hasta un máximo
de 15.000 efectivo con autoridad para implementar el alto el fuego.
Olmert
pidió hoy aclaraciones a Estados Unidos y Francia, que
elaboraron el proyecto de resolución, respecto a la fuerza
multinacional que habrá de ser desplegada en el sur de
Líbano.
Israel
veía con recelo el que la resolución no contemplara
la creación de una nueva fuerza para Líbano, sino
simplemente cambiar el mandato de la Fuerza Interina de la ONU.
"Esta
fuerza no ha actuado de forma eficaz" e Israel quiere aclaraciones
sobre "cómo una fuerza de observadores se puede convertir
en una fuerza con capacidad de coerción", explicó
un portavoz de exteriores Igal Palmer.
Olmert,
sin embargo, debería finalmente pedir a su gabinete la
aprobación del documento, y, según fuentes no identificadas
citadas por la versión electrónica del diario Haaretz,
tanto el ministro de Defensa, como la titular de Exteriores, Tzipi
Livni, respaldan el texto de la resolución.
El
Gobierno israelí votará sobre la resolución
en su reunión regular del domingo ya que hoy es shabat.
Mientras
tanto, seguirán las operaciones militares y vigente la
orden de ampliarlas dada el viernes por Olmert. Su puesta en marcha,
según el portavoz de Exteriores, "sólo depende
de consideraciones operacionales".
Mientras
no se aclare la fecha de un alto el fuego, añadió,
Israel "tiene derecho a hacer lo que puede" para destruir
las infraestructuras de Hizbulá.
De
momento, según las fuerzas armadas israelíes, no
ha cambiado la situación sobre el terreno, es decir que
no ha empezado la operación a gran escala en la que se
espera que participen unos 40.000 soldados que se sumarían
a los 10.000 que ya actúan en el sur de Líbano.
No
obstante, la operación puede ser detenida en cualquier
momento por una orden política.
El
portavoz del Ministerio de Exteriores, Mark Regev, comentó
hoy que si las fuerzas armadas israelíes entregan un terreno
"limpio" de combatientes de Hizbulá, facilitarán
la tarea del Ejército regular libanés.
La
oficina de prensa del Ejército de Israel informó
hoy de que las fuerzas armadas han matado en las últimas
24 horas a 20 guerrilleros de Hizbulá en combates en el
sur de Líbano en los que resultó muerto un reservista
israelí.
El
Ejército no ha confirmado, en cambio, las informaciones
según las cuales su aviación disparó en el
sur de Líbano contra un convoy de cientos de vehículos
que huían de los combates en la ciudad de Maryeyun, causando,
según fuentes libanesas, la muerte de al menos cuatro personas.
Una
portavoz militar indicó que el Ejército está
investigando las informaciones y que no se dio esta noche luz
verde para circular a ningún convoy en esa zona. EFE