De
acuerdo con Chinese Pen Centre, una organización de defensa
de los periodistas en el país asiático, de la que
es miembro Zan, este colocó en varias páginas webs
el pasado 1 de agosto una información sobre la detención
de 50 protestantes en la provincia.
Los fieles se habían manifestado contra la destrucción
de una iglesia en Xiaoshan, cercana a Hangzhou.
"Zan tuvo el coraje de colocar en Internet informaciones
que no podría haber publicado en su periódico (el
"Haiyang Bao"), controlado por el Gobierno", aseguró
el comunicado de RSF.
"La nueva detención muestra cruelmente que es imposible
para un periodista chino investigar y escribir sobre temas como
la persecución a minorías religiosas", añadió
la organización, que en los últimos meses ha multiplicado
sus denuncias a la censura y persecución de periodistas
ejercida por el régimen comunista.
Zan, de 37 años, fue contactado por las autoridades chinas
poco después de publicar su artículo, y dos días
después escribió otro en la red denunciando las
presiones de la Policía.
A raíz de ese segundo artículo, agentes de la Policía
se presentaron en la casa de Zan, efectuando un registro y llevándose
numerosos documentos personales.
Zan volvió a desafiar a las autoridades presentando una
carta de protesta el pasado 9 de agosto, y fue detenido ayer,
viernes, según la información de RSF.
Los protestantes detenidos alegaron que habían sido torturados
durante la detención, y 20 de ellos siguen retenidos por
las autoridades locales.
Además, RSF envió otro comunicado hoy en el que
protestó por el actual juicio a otro periodista que usó
Internet para publicar artículos contrarios al gobierno,
Li Jianping.
La organización aseguró que los tribunales están
violando las leyes, ya que según éstas el acusado
debería haber sido sentenciado un mes después del
inicio de las vistas, que comenzaron el pasado 12 de abril.
"Tras 14 meses de investigación, está claro
que las autoridades judiciales no tienen suficientes pruebas para
condenar a Li.
Expresar sus puntos de vista en Internet no es un crimen, así
que pedimos su inmediata liberación", señaló
el comunicado.
Li, de 40 años, participó en las manifestaciones
de estudiantes pro democracia que fueron violentamente frenadas
por el Ejército en 1989, con cientos de muertos en los
alrededores de la Plaza de Tiananmen.
En mayo de 2005 la Policía entró en su domicilio
para llevar a cabo "una inspección de seguridad en
Internet" y, tras encontrar imágenes "indecentes"
en su ordenador, fue detenido bajo sospecha de difamación.
RSF acusa a China de ser "la mayor cárcel de periodistas"
y ciberdisidentes, pues se calcula que más de 50 reporteros
están detenidos por publicar informaciones contrarias a
la línea oficial, en muchos casos a través de Internet.
Los grupos pro derechos humanos se han quejado de que el Gobierno
chino, pese a la cada vez mayor apertura económica del
país, está incrementando cada día el control
sobre los medios de comunicación, especialmente en la red
informática, donde millones de webs no son accesibles desde
China. EFE