Israel ratifica resolución de la ONU pero no cesa alto al fuego

   

13 de Agosto de 2006

Jerusalén - El Gobierno israelí ratificó hoy la resolución 1701 de la ONU para un alto el fuego en Líbano, pero el Ejército apura las últimas horas para tratar de debilitar lo más posible a la guerrilla chíi Hizbulá antes de silenciar las armas.


"Estamos preparando el terreno para que la fuerza internacional pueda entrar de forma más suave", dijo esta tarde el ministro israelí de Turismo, Isaac Herzog, tras explicar que "hasta mañana seguirán los intensos combates para destruir las lanzaderas de misiles y las infraestructuras de Hizbulá.

Las tropas israelíes tienen también un interés directo en debilitar a Hizbulá ya que está previsto que se queden en el sur de Líbano después del alto el fuego, hasta ser relevadas por el Ejército regular libanés y la fuerza multinacional de la ONU, según lo establecido en la resolución 1701.

La ministra israelí de Exteriores, Tzipi Livni, ha precisado que cuando entre en vigor el alto el fuego "no habrá vacío sobre el terreno" pues el ejercito israelí no se retirará hasta la llegada de la fuerza multinacional.

Entre el alto el fuego y la llegada de las tropas libanesas y de la ONU, el Ejército de Israel seguirá "manteniendo el control" en la zona, concretó a Efe, en entrevista telefónica desde el frente, el teniente coronel de reserva Yehuda Schefer.

"Nuestro objetivo es avanzar todo lo que podamos en las próximas horas", dijo Schefer, quien añadió que de momento "la guerra sigue".
Preguntado sobre si el mantenimiento del control, tras el alto el fuego, supone el posible uso de fuerza, el militar contestó preguntándose :"¿Qué otra cosa se puede hacer si se es atacado?".

Livni, por su parte, al ser preguntada sobre este particular se limitó a decir que "quien debe cesar sus ataques es Hizbulá" y señaló que la resolución 1701 estipula que fue ese grupo, al capturar a dos soldados israelíes y matar a otros tres, quien inició el conflicto, el pasado 12 de julio.

La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, dijo ayer en la televisión pública israelí que puede que se produzcan incidentes tras el cese oficial de las hostilidades, pero que eso no debe alterar el compromiso de las partes.

En cualquier caso, el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, confía en que, con la resolución, Hizbulá deje de ser "un estado dentro del estado" libanés, principal objetivo de los esfuerzos militares y diplomáticos israelíes.

Livni reconoció hoy que el Gobierno se dio cuenta pronto de que ése y otros objetivos no se podrían alcanzar por la vía militar.

"No hay victoria al cien por cien -comentó por su parte Schefer- pero hemos hecho bastante en los últimos tres días (desde que empezó la operación terrestre a gran escala en el sur de Líbano); tenemos la sensación de que le hemos dado a la política espacio para maniobrar y que hemos permitido restablecer la disuasión".

Casi a la misma hora en que el Gobierno aprobaba la resolución por la que un alto el fuego entrará en vigor mañana, lunes, a las 05.00 GMT, los aviones israelíes lanzaron sobre el sur de Beirut y donde se encuentra el cuartel general de Hizbulá, unos 20 misiles en tan sólo dos minutos.

Hizbulá también ha intensificado los ataques y hoy lanzó al menos 245 cohetes contra el norte de Israel.

En las filas del Ejército israelí las bajas en estas últimas horas de lucha están siendo muchas: al menos 24 soldados han muerto en las últimas 24 horas, la cuarta parte casi del total de caídos.

"Son muchas bajas -reconoció el teniente coronel Schefer- pero si se tiene en cuenta que es una guerra contra una guerrilla, no es una mala cifra".

Hizbulá, añadió, "es una guerrilla muy fuerte, con buen material, entre otros misiles anti-tanques rusos entregados por Siria...y que además ha abusado de nuestras libertades y de nuestro código moral".

El militar contó que había surgido un debate entre los soldados sobre si "no se estaba siendo demasiado humano, sobre si no habría que arrasar una aldea que permite los misiles en su terreno, en vez de ir puerta por puerta a avisar a los civiles, poniendo en peligro a los combatientes".

El veterano militar, que en la vida civil ejerce como abogado, afirma no haber visto nunca una motivación como la de sus soldados en este conflicto, pero en círculos políticos y entre militares retirados se ha criticado la manera en que el Gobierno ha gestionado la crisis.

El ministro israelí de Defensa, Amir Peretz, ha pedido hoy a los críticos una tregua mientras se acaba de resolver el conflicto. EFE

 
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