"Estamos preparando el terreno para que la fuerza internacional
pueda entrar de forma más suave", dijo esta tarde
el ministro israelí de Turismo, Isaac Herzog, tras explicar
que "hasta mañana seguirán los intensos combates
para destruir las lanzaderas de misiles y las infraestructuras
de Hizbulá.
Las tropas israelíes tienen también un interés
directo en debilitar a Hizbulá ya que está previsto
que se queden en el sur de Líbano después del alto
el fuego, hasta ser relevadas por el Ejército regular libanés
y la fuerza multinacional de la ONU, según lo establecido
en la resolución 1701.
La ministra israelí de Exteriores, Tzipi Livni, ha precisado
que cuando entre en vigor el alto el fuego "no habrá
vacío sobre el terreno" pues el ejercito israelí
no se retirará hasta la llegada de la fuerza multinacional.
Entre el alto el fuego y la llegada de las tropas libanesas y
de la ONU, el Ejército de Israel seguirá "manteniendo
el control" en la zona, concretó a Efe, en entrevista
telefónica desde el frente, el teniente coronel de reserva
Yehuda Schefer.
"Nuestro objetivo es avanzar todo lo que podamos en las próximas
horas", dijo Schefer, quien añadió que de momento
"la guerra sigue".
Preguntado sobre si el mantenimiento del control, tras el alto
el fuego, supone el posible uso de fuerza, el militar contestó
preguntándose :"¿Qué otra cosa se puede
hacer si se es atacado?".
Livni, por su parte, al ser preguntada sobre este particular se
limitó a decir que "quien debe cesar sus ataques es
Hizbulá" y señaló que la resolución
1701 estipula que fue ese grupo, al capturar a dos soldados israelíes
y matar a otros tres, quien inició el conflicto, el pasado
12 de julio.
La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, dijo ayer en
la televisión pública israelí que puede que
se produzcan incidentes tras el cese oficial de las hostilidades,
pero que eso no debe alterar el compromiso de las partes.
En cualquier caso, el primer ministro de Israel, Ehud Olmert,
confía en que, con la resolución, Hizbulá
deje de ser "un estado dentro del estado" libanés,
principal objetivo de los esfuerzos militares y diplomáticos
israelíes.
Livni reconoció hoy que el Gobierno se dio cuenta pronto
de que ése y otros objetivos no se podrían alcanzar
por la vía militar.
"No hay victoria al cien por cien -comentó por su
parte Schefer- pero hemos hecho bastante en los últimos
tres días (desde que empezó la operación
terrestre a gran escala en el sur de Líbano); tenemos la
sensación de que le hemos dado a la política espacio
para maniobrar y que hemos permitido restablecer la disuasión".
Casi a la misma hora en que el Gobierno aprobaba la resolución
por la que un alto el fuego entrará en vigor mañana,
lunes, a las 05.00 GMT, los aviones israelíes lanzaron
sobre el sur de Beirut y donde se encuentra el cuartel general
de Hizbulá, unos 20 misiles en tan sólo dos minutos.
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Hizbulá
también ha intensificado los ataques y hoy lanzó
al menos 245 cohetes contra el norte de Israel.
En las filas del Ejército israelí las bajas
en estas últimas horas de lucha están siendo
muchas: al menos 24 soldados han muerto en las últimas
24 horas, la cuarta parte casi del total de caídos.
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"Son
muchas bajas -reconoció el teniente coronel Schefer- pero
si se tiene en cuenta que es una guerra contra una guerrilla,
no es una mala cifra".
Hizbulá, añadió, "es una guerrilla muy
fuerte, con buen material, entre otros misiles anti-tanques rusos
entregados por Siria...y que además ha abusado de nuestras
libertades y de nuestro código moral".
El militar contó que había surgido un debate entre
los soldados sobre si "no se estaba siendo demasiado humano,
sobre si no habría que arrasar una aldea que permite los
misiles en su terreno, en vez de ir puerta por puerta a avisar
a los civiles, poniendo en peligro a los combatientes".
El veterano militar, que en la vida civil ejerce como abogado,
afirma no haber visto nunca una motivación como la de sus
soldados en este conflicto, pero en círculos políticos
y entre militares retirados se ha criticado la manera en que el
Gobierno ha gestionado la crisis.
El ministro israelí de Defensa, Amir Peretz, ha pedido
hoy a los críticos una tregua mientras se acaba de resolver
el conflicto. EFE