Sobre
las riberas y parajes que acceden al cauce del Río Bravo
se han instalado carteles y anuncios, en donde se previene a las
personas a que no ingresen a las aguas.
Con
motivo de la apertura de presas en la región, así
como las crecidas por causa de lluvias y tormentas en la temporada,
se espera un incremento en los volúmenes de aguas.
Favoreciendo
las corrientes traicioneras en el Bravo, por lo que pudieran ser
de alto riesgo para las personas que se metan ya sea para nadar
o para cruzar a los Estados Unidos de América.
De
acuerdo a la normatividad del Instituto Nacional de Migración
no pueden impedir a las personas a que ingresen al Río
Bravo o cruzar la frontera, pero si pueden advertirles de los
peligros a los cuales se exponen al llevar adelante su cometido.