A
pesar de que Latinoamérica "tiene mucho talento, no
tiene la inversión y el apoyo estratégico necesario
para la investigación", subrayó Moncada, quien
se encuentra en su país como invitado especial del I Congreso
Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.
El cónclave, inaugurado hoy por el presidente hondureño,
Manuel Zelaya, es auspiciado por la Fundación "Salvador
Moncada", en coordinación con el estatal Consejo Hondureño
de Ciencia y Tecnología.
Moncada, Premio Príncipe de Asturias de Investigación
Científica y Técnica en 1990 por sus investigaciones
en bioquímica y farmacología, señaló
que entre los países subdesarrollados ya se empiezan a
diferenciar dos grupos: los que han invertido en ciencia y tecnología
en los últimos 25 ó 30 años y los que no.
A los primeros "les va muy bien, además, han creado
incentivos para el desarrollo", mientras que los segundos
"siguen siendo los mismos de siempre, donde no se invierte
en ciencia, en formación de personal, donde no se ha entendido
que en ultima instancia la inversión en ciencia y tecnología
va a ser el motor del desarrollo".
En lo que respecta a la inversión de los países
desarrollados en armas para la guerra, Moncada dijo que "es
una cosa que se sigue haciendo a pesar de que la población
del mundo cada vez más entiende que eso no lleva a ningún
lado, más que a la destrucción".
Moncada también fue hoy el principal conferenciante del
congreso de ciencia que concluirá mañana en la capital
hondureña.
Su conferencia se centró en un proyecto de investigación
que realiza en Londres, donde reside desde hace muchos años
entre la industria y la academia, a la que siguió otra
disertación suya centrada en la necesidad de inversión
en ciencia y tecnología.
Salvador Moncada descubrió en 1987 el óxido nítrico,
una molécula gaseosa que regula la función mitocondrial
y juega un papel básico en mecanismos fisiológicos
como la inhibición de agregación plaquetaria, la
vasodilatación y la comunicación interneuronal,
pero
que también puede convertirse en un agente fisiopatológico.
En su primera presentación, Moncada resaltó que
la actividad científica es sin lugar a dudas la actividad
humana a través de la cual el hombre conoce las leyes de
la naturaleza, con el objetivo de apropiarse de ellas y utilizarlas
al servicio de la humanidad.
En ese sentido, agregó, "la investigación científica
es la fuerza más poderosas que tiene el hombre para su
desarrollo" y "a lo largo de la historia humana la acumulación
de nuevos conocimientos y el consecuente desarrollo tecnológico
ha dado origen más temprano o más tarde a estructuras
sociales cada vez más desarrolladas".
Esas sociedades son "más capaces de resolver los problemas
de la humanidad, creando cada vez más posibilidades humanas",
enfatizó.
Dijo
además que mientras los países desarrollados siguen
alcanzando nuevos niveles de progreso, "en la sociedades
nuestras todavía en muchas de ellas la mayoría de
la población se debate en esa lucha milenaria por la sobrevivencia".