Durante
la audiencia en la que la defensa de Posada Carriles pide que
el juez federal Norbert Garney falle a favor de la libertad de
su cliente, dos testigos afirmaron haber solicitado a Panamá,
Honduras, El Salvador, Canadá y México que recibieran
al anticastrista, pero las autoridades de estos países
se negaron.
Indicaron,
sin embargo, que Posada Carriles sigue esperanzado de que las
autoridades de El Salvador acepten acogerlo.
"Está
esperanzado, pero cada vez más pesimista al respecto",
dijo Miguel Jiménez, amigo de Posada que testificó
a solicitud del activista anticastrista, que está acusado
de terrorismo por las autoridades de Cuba y Venezuela.
Según
fuentes del proceso, Posada, de 78 años, debe demostrar
que ha agotado las instancias para ser recibido en algún
país extranjero para que el gobierno de Estados Unidos
concluya que no hay a dónde enviarlo y le otorgue la libertad
en Estados Unidos.
Un
juez de Inmigración ordenó la deportación
del anticastrista en 2005 por haber entrado ilegalmente al país,
pero su defensa convenció al magistrado de que correría
peligro de ser enviado a Cuba, lugar donde nació, o Venezuela,
de donde es naturalizado, en caso de ser expulsado, por lo que
le permitió quedarse en el país.
Por
ello, Posada Carriles ya ha cumplido más de un año
recluido en el Centro de Detenciones de El Paso.
En
la audiencia, Jiménez declaró haber solicitado a
un amigo de Posada, Fernando Valdez, tramitar ante conocidos políticos
de los gobiernos de Panamá, Honduras y El Salvador que
aceptasen recibir al anticastrista.
Expuso
que sus contactos en Panamá, entre ellos Rogelio Cruz,
ex procurador general de ese país, le indicaron que no
era el momento de solicitar la entrada de Posada Carriles, ya
que actualmente se investiga a figuras políticas importantes
para determinar cómo fue que el anticastrista salió
en 2004 del país.
Jiménez
indicó que Valdez entró en contacto en mayo pasado
con Salvador Carlos Morán, amigo de Posada y que tiene
relación con los círculos políticos panameños,
quien a su vez dijo haber contactado con figures importantes de
ese país que se negaron a acogerlo.
En
Honduras se contactó con el empresario Rafael Nodarse,
quien según Valdéz se puso en contacto con el canciller
Eduardo Reyna, que dijo no poder hacer nada por Posada Carriles.
Por
su parte, el agente de detenciones encargado del caso, dijo en
la audiencia haber solicitado en noviembre de 2005 a los consulados
de Canadá, México y El Salvador que emitieran un
documento de viaje que permitiera al anticastrista refugiarse
en un país neutral.
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"Todos
declinaron" la solicitud, aseguró.
En
la corte estaba la hija de Posada, Janete Argüello,
de 32 años, quien dijo tener la esperanza de que
su padre pase sus últimos años con su familia
en Florida.
"Ya
está viejo y enfermo, y queremos que esté
tranquilo tras una vida de cárceles y de huir de
sus enemigos, simpatizantes del presidente Fidel Castro",
dijo. |
Explicó
que hacía 17 años que no veía a su padre
cuando éste regresó a EEUU y fue arrestado el 17
de mayo de 2005 en Miami.
Posada
Carriles, que ha sido objeto de atentados, es acusado por el Gobierno
cubano de atentados con bombas a hoteles en la isla caribeña
en 1997, y el venezolano, que ha pedido su extradición
a EEUU, de volar un avión de "Cubana de Aviación"
en 1976 que causó 73 muertos, en su mayoría deportistas
de la isla caribeña.
Se
espera que el juez Garney decida a partir de hoy si ordena a las
autoridades migratorias la libertad de Posada. EFE