Además
del mensaje de Bush, su secretario de Estado adjunto, David Welch,
descalificó hoy en una rueda de prensa como "bravatas
vergonzosas" las afirmaciones de Siria e Irán de que
los milicianos de Hizbulá han vencido en su enfrentamiento
con Israel.
Sin embargo, no parece que esta opinión sea compartida
por los especialistas en Oriente Medio que hay en EEUU, quienes,
cuando no hablan directamente de un triunfo de Hizbulá,
consideran que habrá que esperar para declarar vencedores
y vencidos.
David Newton, del Instituto de Oriente Medio, con sede en Washington,
sintetizó para Efe la situación: "militarmente,
Israel ha hecho más daño que Hizbulá. Pero,
psicológicamente, está claro que Hizbulá
ha obtenido un triunfo al conseguir resistir ante el Ejército
más poderoso de la región".
"Si preguntas a los miembros de Hizbulá, te dirán
que ellos han ganado la guerra. Sin embargo, no creo que muchos
israelíes piensen realmente que su país ha obtenido
la victoria", añadió Newton.
Para Muqtedar Khan, experto en Oriente Medio del prestigioso Instituto
Brookings, el vencedor en esta contienda, más allá
de Hizbulá e Israel, ha sido Irán.
La sombra de Irán sobre la contienda queda fuera de toda
duda para los analistas y más después de que su
presidente, Mahmud Ahmadineyad, anunciase hoy que la milicia chií
es la ganadora en el conflicto.
Irán ha demostrado, dice Khan, que su influencia en la
región es mayor que la de Estados Unidos, a la vez que
ha marcado un giro en las relaciones de poder en Oriente Medio,
con un liderazgo cada vez mayor de la rama chií del Islam.
"Pese a las pérdidas de vidas y económicas,
Hizbulá y los chiíes están creciendo políticamente
en el Líbano, porque han sido los primeros en poner en
marcha planes de reconstrucción en el país",
agregó Khan.
Incluso en centros estratégicos próximos al Partido
Republicano, como la Fundación Heritage, se pone en duda
la aseveración de Bush y se reclama algo más de
tiempo para discernir las consecuencias.
"En esta crisis hemos aprendido que Irán y Siria son
fuerzas desestabilizadoras de la región y que contribuyen
a generar un sentimiento de inseguridad internacional", aseguró
a Efe Ariel Cohen, de la Fundación Heritage.
Sin embargo, "aún es pronto" para anunciar la
derrota de la milicia libanesa, que "ha engrandecido su imagen,
pero ha demostrado que es una marioneta de otros países",
según Cohen.
La resolución 1701 de la ONU, que decretó el alto
el fuego en el Líbano, es vista con más escepticismo
que esperanza por los analistas.
Esta resolución emplaza al Gobierno libanés a que
despliegue su ejército en el sur del Líbano, en
coordinación con una fuerza multinacional, y a que Israel
retire sus tropas de esa parte del país.
Para Cohen, si Hizbulá no es desarmada, habrá un
nuevo conflicto bélico "no en seis años, sino
en seis meses".
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Algo
similar considera Khan, quien se pregunta en voz alta si
existe alguna resolución de la ONU que haya servido
alguna vez para algo en esa región.
"¿Quién va a desarmar a Hizbulá?
¿Los franceses? No lo creo, la verdad", dijo
Khan.
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El
analista de Brookings llega a augurar malos tiempos para los republicanos
de cara a las cruciales elecciones legislativas de noviembre,
a menos que se desvinculen de la política exterior de Bush.
Sin embargo, no hay que olvidar que tanto demócratas como
republicanos apoyaron abiertamente a Israel en el conflicto, algo
que hará, según otros analistas, que ambos partidos
traten de pasar de puntillas sobre el asunto antes de noviembre.
EFE