Los
organizadores del evento informaron en un comunicado de que el
foro tiene, entre otros objetivos, difundir mejores prácticas
y presentar buenas iniciativas en el área de remesas y
desarrollo.
En el foro, que concluye mañana, discutirá
sobre el rol de los Gobiernos y el de las organizaciones de inmigrantes
en el tema de las remesas y los impactos a nivel local de estos
envíos de dinero.
"Para nosotros la migración es una
realidad que no la podemos evitar en estos países, porque
es de una magnitud gigantesca", dijo, a Efe Sarah Hirsch,
de la Cooperación Técnica Alemana (GTZ), en Honduras.
Señaló que, según diferentes
investigaciones, se calcula que un millón de hondureños
y al menos dos millones de salvadoreños residen legal e
ilegalmente en Estados Unidos.
Indicó que las mismas fuentes consideran
que las remesas para Honduras representan probablemente el 12
por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), y que en el caso
de El Salvador está llegando al 15 por ciento.
"Estas cifras muestran el impacto económico
tremendo de las remesas" en la región "y nos
lleva a preguntar cómo deberíamos actuar en esa
área, cómo podemos aprovechar las remesas sosteniblemente
y qué podemos hacer para el desarrollo de la región",
añadió.
Hirsch dijo que en el foro se analizaran iniciativas
impulsadas en México y El Salvador para ahorrar e invertir
mejor estos recursos.
"Observamos que muchas veces la remesa se
consume, y que en muchos de los casos se consume en cosas importadas,
es decir que entra el dólar y sale otra vez", relató.
Sostuvo que para lograr un impacto sostenible
en las familias receptoras de remesas "es importante ver
como lograr un mejor ahorro y una mejor inversión de ese
tipo de recursos".
También reconoció que las remesas
aumentan el ingreso familiar, ayudan a mejorar la educación
y la alimentación en muchos casos, pero, indicó,
que se dan casos en los que hay personas que solo esperan la remesa,
no quieren iniciar nuevos negocios, trabajar en el campo y eso
puede ser un grave problema para los países. EFE