A principios de este mes, en una entrevista
exclusiva brindada a Proceso Digital, Juliette Handal, coordinadora
de la Coalición Patriótica, adelantó que
venía un boicot a la licitación internacional y
que la misma era encabezada por las transnacionales petroleras
que operan en Honduras
En
esa oportunidad Handal dijo que venía una fuerte campaña
“para darle vuelta a la licitación” y hacerla
fracasar, lo cual fue confirmado por el Presidente, quien en un
foro público, frente a centenares de campesinos, reveló
la conspiración que, según ellos, manejan las importadoras
petroleras.
“Me
amenazan diferentes empresas trasnacionales que quieren boicotearme",
dijo el Gobernante, tras revelar las empresas, que en ese momento
no identificó, le comunicaron "que no van a participar
(en la licitación internacional) y que no están
dispuestos tampoco a prestar sus tanques de almacenamiento".
El
gobierno adeuda a las importadoras más de 500 millones
de lempiras como producto del subsidio que se ha mantenido vigente
desde principios de abril de esta año con el fin de atenuar
las fluctuaciones del petróleo en el mercado internacional,
según reveló
el embajador Charles Ford a la prensa.
Por
su lado, la Texaco en un comunicado negó que estén
chantajeando al gobierno y a la vez le recordaron al presidente
Zelaya que durante su visita Washington en junio pasado se comprometió
a respetar la propiedad privada, en relación a los tanques
de almacenamiento.
Las
importadoras tienen bajo su control las terminales de abastecimiento
y de negarse a facilitarlas o prestarlas al gobierno la licitación
resultaría un fracaso, en vista que el estado no cuenta
con tanques de almacenamiento y los que se prevé construir
tardarían unos 24 meses en levantarse.
Otro
giro
El
enfrentamiento entre gobierno y las empresas importadoras se agudizó
en las últimas horas, cuando el mandatario reveló
a la prensa el contenido de las cartas en donde la Texaco y la
Esso pretenden boicotear el proceso de licitación.
En
una de las cartas enviada el 31 de julio pasado, el gerente de
la Texaco Caribbean Luis Fernando Vega, comunicó que la
empresa Chevrón no participaría en la licitación
de adquisición de carburantes ni en la construcción
de las terminales de almacenamiento, argumentando falta de capacidad
financiera.
“No
tenemos intención de alquilar, ni vender nuestros activos.
El uso de nuestra terminal por terceros traería problemas
legales y muy serios a nuestra compañía”,
señala Vega en su misiva.
Los
funcionarios del gobierno también dieron lectura a la nota
del gerente de la Esso Standard Oil S.A Daniel Mencia, donde establece
que la licitación atenta contra la libre empresa, “ya
que se limita la libertad de importación a un solo proveedor
o un grupo reducido por lo que efectivamente se estaría
pasando de un mercado competitivo a un monopolio u oligopolio”.
Según
la Esso, la licitación pública también atenta
contra los precios finales obtenidos en el mercado internacional,
ya que se pierde la economía de escala. Además,
señaló que la Esso continuará con sus operaciones
de importación para cumplir con el cometido de abastecer
a sus clientes y seguirá realizando compras a sus abastecedores
internacionales utilizando los barcos ya contratados a largo plazo
y utilizando la capacidad de la terminal que poseemos.
Al
respecto el gobernante argumentó que tales misivas llevan
implícita una amenaza a la estabilidad económica
y al desarrollo del país y advirtió que un desabastecimiento
de carburantes puede generar una crisis energética que
no es buena para el país, ni para el sector privado, el
gobierno y el pueblo.
En
la conferencia de prensa el jefe de gobierno estuvo acompañado
por el consultor internacional Robert Meyering y su secretario
privado Raúl Valladares.