Fidel
Castro fue sometido a una operación intestinal el pasado
31 de julio, fecha en la cual el presidente transmitió
el poder de forma provisional a Raúl Castro.
El
ministro de las Fuerzas Armadas felicitó y agradeció,
"en nombre de todo el pueblo", a los médicos
y al resto del personal que le ha atendido "de forma excelente,
con una profesionalidad insuperable y sobre todo con gran amor
y dedicación. Esto ha sido un factor muy importante en
la progresiva recuperación de Fidel".
"Pienso
además que su extraordinaria naturaleza física y
mental también ha resultado esencial para su recuperación
satisfactoria y gradual", señaló.
Raúl
Castro rompió el silencio que había mantenido desde
que asumió provisionalmente el poder para destacar la "absoluta
tranquilidad" reinante en el país y la actitud "serena,
disciplinada y decidida" del pueblo cubano.
Castro
criticó la política de Washington hacia la isla
y la existencia de un anexo secreto en el llamado Plan Bush, elaborado
por la Casa Blanca para acelerar la transición en Cuba.
"El
Gobierno de los Estados Unidos no revela el contenido de ese anexo
porque es ilegal. Hay que exigir su divulgación, sobre
todo ahora que han hablado de su existencia para amenazar a Cuba",
afirmó.
"Nuestros
planes defensivos, por el contrario, son transparentes y legales,
sencillamente porque no agreden a nadie, su único objetivo
es garantizar la soberanía e independencia de la Patria,
no violan ley internacional ni nacional alguna", añadió.
"A
estas alturas, deberían tener claro (los EEUU) que con
imposiciones y amenazas no es posible lograr nada de Cuba",
insistió el ministro cubano de Defensa.
"En
cambio, siempre hemos estado dispuestos a normalizar las relaciones
en un plano de igualdad. Lo que no admitimos es la política
prepotente e injerencista que con frecuencia asume la actual Administración
de ese país", continuó Castro.
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Ante
la posibilidad de que "alguien se volviera loco, o
más loco todavía, dentro del gobierno norteamericano",
explicó, "decidí elevar de manera sustancial
nuestra capacidad y disposición combativas"
horas después del anuncio de la cesión de
poderes de Castro. |
"Decenas
de miles" de reservistas y milicianos fueron movilizados
y se alertó a las unidades de tropas regulares, incluidas
las tropas especiales, "de las misiones que exigía
la situación político-militar creada", apuntó.
"Todo
el personal movilizado cumplió o cumple en estos momentos
un importante ciclo de preparación y cohesión combativas,
parte de él en condiciones de campaña", agregó
Castro, que puntualizó que las tropas irán rotando
según se alcancen los objetivos propuestos.
El
presidente en funciones aseguró que "no nos preocupa
en absoluto la hipotética influencia de esa propaganda
burda y de pésima factura, muy por debajo del nivel cultural
y político de la población cubana".
"Es
ante todo un asunto de soberanía, de dignidad. Jamás
admitiremos pasivamente la consumación de ese acto agresivo
y por eso la interferimos", aseguró.
El
ministro de las FAR agradeció los mensajes de "solidaridad
y respeto procedentes del mundo entero" y citó expresamente
el llamamiento que hicieron hace diez días "prominentes
personalidades de la cultura de más de 100 países,
que suman unos 12.000, "entre ellos varios premios Nobel".
En
ese manifiesto se condenan las declaraciones "agresivas"
del Gobierno de los Estados Unidos y "el carácter
abiertamente intervencionista del Plan Bush", agregó
Raúl Castro.
"Ningún
enemigo podrá derrotarnos", dijo en la entrevista
con el rotativo oficial del Partido Comunista Cubano, realizada
en su despacho oficial del Ministerio de las Fuerzas Armadas (MINFAR).
A
pesar de que "reina una absoluta tranquilidad en el
país" y que "se respira" una "actitud
serena, disciplinada y decidida" en el país,
Raúl Castro aseguró: "Nunca hemos echado
en saco roto una amenaza del enemigo". |
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Sería
irresponsable hacerlo frente a un gobierno como el de los Estados
Unidos, que declara con la mayor desfachatez que no acepta lo
establecido en la Constitución cubana", agregó.
EFE