Tanto
el crudo Brent, el de referencia para Europa, como el Petróleo
Intermedio de Texas (WTI), referente para Estados Unidos, registraron
cinco jornadas consecutivas de marcados descensos antes de volver
a subir ayer.
Así,
el barril (de 159 litros) de Brent terminó la sesión
a 72,30 dólares, tras sumar 70 centavos al precio del jueves,
pero quedándose el 4,4 por ciento por debajo del valor
con el que había cerrado la semana anterior (75,63 dólares).
De
forma similar, aunque el crudo de Texas recuperó el viernes
1,08 dólares del terreno perdido, concluyó a 71,14
dólares, mientras que siete días antes se situaba
en los 74,35 dólares.
Y
el barril del crudo que utiliza la Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP) como referencia encadenó
incluso ocho jornadas consecutivas de retrocesos, perdiendo en
conjunto casi seis dólares (más de un 5 por ciento)
frente al récord de 72,67 dólares del pasado día
8, al venderse el jueves a 66,85 dólares.
"El
mantenimiento del alto el fuego entre Israel y la milicia libanesa
Hizbulá, así como el hecho de que BP, contrariamente
a las expectativas, ha sido capaz de continuar bombeando unos
200.000 barriles diarios de crudo en su campo de Prudhoe Bay han
sido los factores más decisivos" del declive de los
precios esta semana.
Así
lo afirma la consultora especializada PVM en un análisis
del mercado energético, donde recuerda que el consorcio
petrolero británico British Petroleum (BP) había
anunciado días atrás que debía clausurar
por completo, durante semanas o meses, su campo petrolífero
de la bahía de Prudhoe (Alaska), el mayor de EEUU.
Pero
luego consiguió recuperar parte de las actividades pese
a los graves problemas de corrosión detectados en algunos
de sus oleoductos y mantener la producción de unos 200.000
barriles diarios, cerca de la mitad del bombeo habitual.
Al
respiro en los mercados ha contribuido también la OPEP,
al corregir a la baja su pronóstico sobre el crecimiento
de la demanda mundial de crudo para este año, que vaticina
en una media de 84,53 millones de barriles diarios (mbd).
Con
ello, aumentaría en 1,3 mbd -1,56 por ciento- frente al
consumo del año pasado, cifra menor en 80.000 bd a la que
había pronosticado la OPEP un mes antes.
El
Informe Mensual sobre el Mercado del Petróleo publicado
por la organización el pasado miércoles prevé
además que el próximo año el crecimiento
de la demanda será ligeramente inferior al actual, pues
lo calcula en 1,29 mbd -un 1,53 por ciento- hasta los 85,82 mbd.
La
expertos de la OPEP revisaron a la baja sus pronósticos
para este año ante recientes datos que "reflejan un
declive inesperado del consumo en los países de la OCDE"
en el pasado trimestre y coincidieron con la Agencia Internacional
de la Energía (AIE) en que en estos momentos no hay problemas
de abastecimiento de crudo.
Ambas
entidades han resaltado el alto nivel de las reservas almacenadas
de "oro negro" y sus derivados en los países
consumidores, que pueden compensar cortes como el causado por
el cierre parcial del mayor pozo petrolífero de Estados
Unidos.
El
alivio de los temores a problemas de suministro se vio asimismo
fortalecido por la declaración del presidente de la organización
y ministro nigeriano de Petróleo, Edmund Daukoru, de que
la OPEP previsiblemente no recortará su cuota de producción.
En
declaraciones trascendidas a la prensa, Daukoru reiteró
que la organización debe "asegurar el suministro del
mercado".
La
OPEP tiene previsto reunirse el próximo 11 de septiembre
en Viena para revisar la situación del mercado, en una
conferencia regular donde habitualmente _evalúa la posibilidad
de reajustar el nivel de su oferta.
La
cuota oficial de producción conjunto de diez de los once
países miembros (todos menos Irak) está establecida
en 28 mbd desde el 1 de julio de 2005.