Los
siete acusados asistieron a la sesión de hoy, incluidos
Sadam Husein; su primo, Ali Hasan al Mayid, conocido como "Ali,
el químico" que era responsable de la Zona Norte del
país durante la campaña "Al Anfal", y
el ex ministro de Defensa Sultán Hashem Ahmed.
Los
demás imputados son Saber Abdelaziz al Duri, antiguo director
de los Servicios de Información Militar; Husein Rashid
al Tikriti, ex miembro del Mando General de las Fuerzas Armadas;
Farhan Mutlak al Yaburi, antiguo jefe de los Servicios de Información
Militares del norte del país, y Taher Taufiq al Ani, que
era gobernador de la provincia de Mosul, en el norte de Irak.
A
todos ellos se les acusa de haber estado implicados en un "genocidio",
"crímenes contra la humanidad" y "crímenes
de guerra".
Al
inicio del juicio, Sadam, de 69 años, así como su
primo guardaron silencio al ser preguntados por el presidente
de la corte, el juez, el chií Abdala Ali Alush al Ameri,
sobre si se consideran "culpables", mientras que los
demás acusados respondieron que "no".
Durante
el proceso se desató un debate entre el magistrado y el
ex dictador al rechazar ser catalogado como "acusado",
e insistir en que el juicio es "ilegal" porque se celebra
"mientras Irak está ocupado por fuerzas extranjeras".
Asimismo,
Sadam, vestido con una chaqueta negra, recordó que "soy
Sadam Husein, presidente de la República de Irak y comandante
supremo de las Fuerzas Armadas".
Por
otra parte, uno de los abogados se retiró del cuerpo de
la defensa de los siete acusados con el argumento de que el tribunal
no accedió a que los letrados extranjeros participaran
en los alegatos.
En
ese sentido, Sadam reaccionó molestó y recordó
que los abogados extranjeros -la mayoría de países
árabes- llegaron a Irak para defenderlo, especialmente
después de que algunos letrados iraquíes fueran
secuestrados y asesinados.
El
juez, por su parte, subrayó que -según la ley del
tribunal- el papel de los abogados extranjeros se limita sólo
a aconsejar y asesorar al colega iraquí que preside la
defensa.
Asimismo,
el togado, al finalizar la sesión, anunció que la
siguiente vista del juicio contra Sadam y sus seis altos ex altos
cargos continuará mañana, martes.
Los
partidos kurdos sostienen que la operación "Al Anfal"
fue un genocidio en el que la aviación iraquí, con
el uso de armas químicas, asesinó a alrededor de
180.000 civiles kurdos, y destruyó no menos de 4.500 aldeas.
Entre
los ataques más mortíferos de esa campaña
los kurdos recuerdan la de la localidad de Halbaya, en 1988, en
la que más de 5.000 de sus habitantes murieron por el efecto
de las armas químicas y gases tóxicos.
Este
es el segundo juicio que se inicia contra Sadam y sus colaboradores,
desde que el antiguo presidente fuese capturado por las tropas
estadounidenses en diciembre de 2003.
El
dictador y siete de sus ex colaboradores tienen abierto otro juicio,
que comenzó en octubre pasado, por su supuesta implicación
en la matanza de 148 chiíes tras un intento de asesinato
contra el ex dictador en la aldea Al Duyail, en 1982. EFE