23
de agosto de 2006
Redacción
Proceso Digital
Tegucigalpa
- Decenas de enfermeras profesionales abandonaron hoy sus actividades
en los principales hospitales públicos de la capital y
se apostaron a inmediaciones de la Casa Presidencial, exigiendo
al gobierno de la República mejoras salariales en el marco
de su estatuto profesional.
Después del arreglo con los maestros, las presiones salariales
de los gremios han comenzado a concatenarse como temían
diversos sectores. Las enfermeras profesionales iniciaron desde
esta semana la paralización de actividades en las salas
de atención médica de los centros hospitalarios
para exigir sus derechos.
A las protestas y suspensión de labores se unieron las
profesionales de la enfermería que laboran en los diferentes
nosocomios del interior del país. Las enfermeras demandan
un reajuste a la base salarial de 8,000 lempiras, el que, según
argumentan, no se ha movido en los últimos siete años.
“No nos suben la base salarial desde hace siete años,
en 1999 nosotros teníamos una base salarial de 6,000 lempiras,
en el 2000 teníamos 7,000 lempiras y fue hasta el 2001
que llegamos a una base salarial de 8,000 lempiras”, explicó
la presidenta del gremio Rosa Simons.
Señaló que eso implica que cada enfermera debe esperar
unos 25 años de servicio en la Secretaría de Salud
para poder aproximarse a un salario de 11,500 lempiras.
“Para poder exigir nuestros derechos tenemos que salir a
las calles y manifestarnos para hacernos escuchar, esperamos una
respuesta del gobierno”, apuntó Simons, quien indicó
que la suspensión de actividades no ha afectado las emergencias
y áreas críticas, en donde el personal de enfermería
sigue atendiendo a los pacientes.
Según
datos de la Organización Panamericana de la Salud
(OPS), en Honduras hay 1.3 enfermeras profesionales por
cada 10,000 mil habitantes, lo que representa un déficit
importante en materia de servicios de salud.
Simons dijo que su organización firmó con
el anterior ministro de Salud, Orison Velásquez,
una acta de compromiso en el que éste se obligaba
a pagarles un salario de 16 mil lempiras diferido en cuatro
años, y esperan que el presidente Manuel Zelaya cumpla
con ese acuerdo. |
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“Hemos
sido muy apegadas al diálogo, tenemos siete meses de negociación
y el 6 de junio el secretario de Salud nos firmó esa acta,
pero no se nos ha querido hacerla efectiva, nos han estado dando
dilatorias y estamos aquí para que nos incluyan en el presupuesto
para el próximo año”, apuntó.
Protestas por bono
Las manifestaciones por el cumplimiento de compromisos económicos
también se extendieron hoy a varios institutos públicos
de la capital, en donde cientos de alumnos se tomaron las instalaciones
exigiendo al gobierno el pago del bono estudiantil del presente
año.
Los estudiantes del instituto “Carlos Roberto Flores”
de la colonia La Travesía no asistieron a clases debido
a que exigen que Educación les resuelva su petición,
ya que a otros colegios ya se les ha cumplido.
En San Pedro Sula, por su parte, los estudiantes del Instituto
Técnico en Administración de Empresas (INTAE) piden
que se les repare la calle de acceso al colegio.