Al fin libre de vendedores
la Plaza Los Dolores

   

25 de agosto de 2006 

Tegucigalpa - Después de largos años de lucha el área de la Plaza y la Iglesia Los Dolores quedó libre, al fin, de vendedores, luego que la municipalidad ejecutara un operativo sorpresa para reubicar a un reducido grupo de comerciantes que se negaban a despejar la zona y trasladarse a los nuevos locales.


El operativo, en el que participaron cerca de cuatrocientas personas, entre policías municipales, empleados de diversas gerencias de la municipalidad y elementos de la Policía Nacional, se inició a eso de las 3:00 de la madrugada a fin de evitar enfrentamientos innecesarios entre el personal asignado para dicha tarea y los locatarios.

Para garantizar que la acción se ejecutara dentro de los parámetros de la ley y el respeto a los derechos ciudadanos, en la operación participaron siete grupos de abogados, notarios, fiscales del Ministerio Público y personeros del Comisionado Nacional de Protección de los Derechos Humanos, quienes levantaron las respectivas actas.

El operativo tuvo como propósito devolver a la Plaza Los Dolores el atractivo ornamental, turístico y de esparcimiento que una vez tuvo para la población capitalina esta histórica estructura en la que ahora ya despejada predomina la antañona iglesia del mismo nombre.

La problemática de este sector tiene su origen en octubre de 1985, cuando la Plaza fue ocupada por vendedores ambulantes, que inicialmente se apostaban en la Calle Peatonal, en que en aquella época no se permitía la permanencia de este tipo de comerciantes.

En aquel momento los buhoneros apenas sumaban unos 90. Ahora son 260 los puestos de venta registrados.

Lo que en aquel tiempo pareció un incentivo para las familias de escasos recursos, con el paso de los años se fue convirtiendo en un severo problema de desorden y obstáculo para la libre circulación de vehículos automotores, sumándose cada vez más vendedores de manera incontrolada.

Luego de varios intentos de reubicación en distintos años, la Corporación Municipal autorizó la construcción un centro comercial con el fin de que los vendedores, que se convirtieron en estacionarios, se ubicarán en el mismo y realizarán su actividad mercantil en mejores condiciones físicas.

La nueva instalación consta de 336 locales debidamente acondicionados para la actividad que en ellos va a desarrollar. De estos unos 190 fueron ocupados por los nuevos inquilinos provenientes de la Plaza Los Dolores.

Sin embargo una vez concluida la obra, unas 60 personas se negaban a la reubicación porque aducen que los puestos son muy caros y tienen que pagarlos a plazos de hasta 15 años. Además, los ingresos que perciben no son suficientes para pagar las altas cuotas que les cobra el banco.

Tras varios intentos infructuosos por buscar una salida negociada para que estos 60 locatarios se trasladaran al nuevo local, las autoridades municipales optaron por ordenar el desalojo pacífico de los comerciantes y la demolición de las pocas casetas que quedaban en pie.

La mercancía fue debidamente inventariada y luego trasladada a los cubículos que ya tenían asignados estos vendedores, lo cual fue debidamente supervisado por los fiscales y los representantes de derechos humanos.

El Juez de Policía José Cardona declaró que la operación fue un completo éxito debido a que se realizó con mucha responsabilidad, pues se incorporó a representantes del Comisionado de los Derechos Humanos, fiscales del Ministerio Público y notarios debidamente acreditados.

Dijo que se permitió el acceso a varios de los propietarios de los negocios para que constataran la transparencia del inventario que se levantaba y bajo la supervisión de notarios.

Algunos de los locatarios se mostraron indignados por el desalojo y acusaron a la policía y al personal de la alcaldía de la pérdida de mercadería y hasta dinero, lo cual será debidamente aclarado en las próximas horas.

Para los capitalinos es una gran iniciativa por parte de la alcaldía y del edil de despejar la Plaza Los Dolores marcando una decisión oportuna y esperada por toda la población del Distrito Central.

Gilberto Padilla, abogado de profesión, agradeció el orden que ha implementado la actual administración municipal.

“Es necesario limpiar todo el casco histórico de la ciudad siempre y cuando se respeten los derechos de los locatarios y se haga valer la ley”, enfatizo Filiberto Pavón padre de familia y maestro de educación media del sector publico.

 
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