El
diario "The Herald", de Everett (Washington), cita que
de 1977 a 2002, último año de un censo de agricultura,
el número de haciendas operadas por hispanos subió
de 17.142 a 50.592. Esa tendencia se estima que habrá aumentado
aún mas en los últimos años.
Juan Martinez, un investigador de la Universidad del Estado de
Michigan que ha estudiado la llegada de los inmigrantes a esta
región del noroeste del país, asegura que tres o
cuatro generaciones de agricultores de origen europeo han sido
la tónica general.
"Pero con cada nueva generación nacida a estos agricultores,
con muy pocos hijos, muchos de estos han ido a la universidad
y no están regresando a los campos", dijo Martínez
al diario.
Un caso es el del hacendado Vernon White, que a sus 90 años
de edad ya no podía operar sus 70 acres cultivadas de manzanas
en la zona de Wapato y ha decidido venderla a quien la venido
operando desde hace 20 años: el inmigrante mexicano Miguel
Contreras.
White acaba de vender la hacienda a Contreras por 200.000 dólares,
la cantidad máxima que pudo obtener este último
de la Agencia de Servicio Agrícola, aunque la finca estaba
valorada en 370.000.
En el contrato, también está estipulado que Contreras
y su familia vivirán en la "casa grande", cuando
White muera. Hasta ahora, los Contreras, de Michoacan, vivían
en una casita cercana. EFE