Benedicto XVI, antes del rezo del Angelus, indicó que estaba
"vivamente afligido por las reacciones suscitadas por un breve
pasaje" de ese discurso "considerado como ofensivo para
la sensibilidad de los creyentes musulmanes".
Tras aquel discurso, líderes religiosos islámicos
de todo el mundo han manifestado fuertes
críticas por una referencia en el texto al profeta
Mahoma y exigieron que el Papa se disculpase.
Benedicto XVI indicó que aquel fragmento de su discurso
era "una cita de un texto medieval, que no expresa en ningún
modo mi pensamiento personal".
El nuevo secretario de Estado, Tarcisio Bertone, hizo ayer una
declaración en la que explicó, según dijo
el Papa, el "verdadero sentido" de sus palabras.
"Espero que esto sirva para calmar los ánimos y aclarar
el verdadero sentido de mi discurso, que en su totalidad era y
es una invitación al diálogo franco y sereno con
gran respeto recíproco", agregó.
Bertone explicó ayer que la cita del emperador bizantino
Manuele II Paleólogo (1391) con palabras críticas
a Mahoma, el Papa la usó como "una oportunidad para
desarrollar, en un contexto académico", algunas reflexiones
para concluir "con un claro y radical rechazo de la motivación
religiosa de la violencia, venga de donde venga".
El Papa, al asomarse al balcón de su residencia veraniega
de Castelgandolfo, fue acogido con grandes aplausos y arropado
por los numerosos fieles que asistieron al rezo de Angelus.
Benedicto XVI, que comenzó hablando de su reciente viaje
apostólico a su Baviera (Alemania) natal, que describió
una "fuerte experiencia espiritual", tuvo que interrumpir
varias veces su palabras a causa de la intensa lluvia que comenzó
a caer y que mojaba a los fieles.
"Lo siento por esta lluvia", dijo el Papa a los presentes,
"esperemos a que pare un poco", tras lo que añadió
sonriendo que "el agua es también un signo del Espíritu
Santo".
Las medidas de seguridad que rodean Castelgandolfo fueron incrementadas
hoy después de las amenazas formuladas a través
de internet por el grupo armado iraquí ejército
de los muyaidines.
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Ese
grupo aseguró en su mensaje que "su cruz en
el centro de Roma será destruida" y que la capital
italiana "será conquistada por el ejército
de Mahoma y asistirán a la destrucción de
su Vaticano".
Los expertos italianos antiterroristas que analizaron el
mensaje que contiene las amenazas y lo consideran digno
de "máxima atención". |
El
Ministerio italiano del Interior aumentó hoy el nivel de
seguridad en el país por esas amenazas y en una circular
enviada a todos jefes superiores de Policía se invitó
a intensificar las investigaciones y controles en los ambientes
del radicalismo islámico.
La circular dice que "no se pueden excluir, en el territorio
nacional, que se verifiquen parecidas manifestaciones de desacuerdo,
así como acciones violentas", como las registradas
en algunos países islámicos.
Antes de las palabras del Papa, se habían producido dos
nuevos ataques a iglesias cristianas en Cisjordania, y las escuelas
teológicas iraníes cerraron sus puertas como protesta.
Además, ayer el rey Mohamed VI de Marruecos llamó
a consultas, a su embajador ante el Vaticano debido a lo que consideró
como "declaraciones ofensivas" de Benedicto XVI respecto
al Islám y le dirigió un mensaje escrito en "reacción
de protesta".
El Papa tiene previsto realizar una visita a Turquía del
28 al 30 de noviembre y hoy el secretario de Estado vaticano,
citado por la agencia Ansa, indicó que: "espero que
se haga. Hasta ahora no hay motivos para no hacerlo".