La
Comisión de Libertad de Prensa y Opinión de la Sociedad
Interamericana de Prensa (SIP) presentó algunos informes
de agresiones y asesinatos de periodistas durante la 62 Asamblea
General de la SIP , que se celebra en la capital mexicana.
El
presidente de la Comisión , el guatemalteco Gonzalo Marroquí,
dijo que en los últimos seis meses han sido asesinados
nueve comunicadores en la región, entre ellos dos mexicanos.
Dijo
que entre los países con un mayor número de agresiones
a comunicadores están Cuba, Colombia, Venezuela, Guatemala
y México.
El
amenazar a periodistas "se ha convertido en una práctica
común" en América Latina, dijo Marroquí
al señalar que "la actitud intolerante" hacia
los informadores no sólo es de los gobiernos y los políticos
sino también del crimen organizado.
En
la sesión fueron leídos informes sobre la situación
particular de la prensa en algunos países.
En
el caso de Cuba, se informó de que al menos 27 periodistas
están presos por delitos que van desde protestar porque
no se les permite usar internet hasta por intentar ver la televisión
extranjera.
Sobre
Colombia, se informó de que en los últimos tres
semestres ha disminuido el número de asesinatos de periodistas,
aunque se destacó el reciente asesinato de Gustavo Rojas
y Milton Sánchez.
En
Colombia hay reportes de 45 amenazas contra comunicadores y se
registra también una constante descalificación del
trabajo periodístico de parte de congresistas, legisladores
y el Ejecutivo.
En
el capítulo mexicano fueron denunciados casos de amenazas
de muerte, homicidios y represión, y se destacó
un informe oficial sobre el asesinato de 53 informadores de 1982
a la fecha.
El
informe presentado por la parte mexicana incluye las agresiones
del narcotráfico y de organizaciones civiles que, como
en el caso del estado de Oaxaca, mantienen secuestradas instalaciones
de medios informativos.
Por
su parte, la periodista mexicana Lydia Cacho, quien escribió
un libro donde denuncia una red internacional de pederastia en
México, aseguró haber recibido amenazas y hostigamiento
de parte de empresarios, pero también de políticos
mexicanos.
"Sí
he recibido el hostigamiento por diferentes vías",
dijo Cacho y señaló que el legislador Emilio Gamboa
"me ha enviado diversos mensajes a través de colegas
periodistas de que él también puede denunciarme".
En
días pasados fue filtrada una conversación entre
Gamboa, cuando era senador, y el empresario Kamel Nacif, éste
vinculado al presunto pederasta Jean Succar Kuri.
Cacho
fue acusada de difamación por Nacif, quien junto con el
gobernador de Puebla, Mario Marín, presuntamente planearon
la detención y violación de la periodista.
Este
presunto complot pudo conocerse por unas conversaciones telefónicas,
filtradas a la prensa, entre Nacif, Marín y otros personajes.
EFE