Tegucigalpa
- Los presidentes de Centroamérica iniciaron hoy una cumbre
extraordinaria sobre seguridad, propuesta por Honduras, orientada
a frenar la violencia producto de la delincuencia común
y el crimen organizado.
La cita de los gobernantes fue inaugurada por la vicepresidenta
de Costa Rica, Laura Chincilla, en representación del presidente
de ese país, Oscar Arias, quien no pudo asistir por problemas
de agenda.
Costa Rica preside desde julio pasado la presidencia pro tempore
del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), bajo
el que se rigen las cumbres de los presidentes de la región.
El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, dio la bienvenida a
sus homólogos Oscar Berger (Guatemala), Elías Antonio
Saca (El Salvador) y Martín Torrijos (Panamá), los
mismo que a los vicepresidentes Laura Chinchilla (Costa Rica)
y José Urcuyo (Nicaragua).
También asisten a la cumbre el presidente electo de México,
Felipe Calderón (invitado especial), mientras que la delegación
oficial de la República Dominicana está representada
por Luis Manuel Piantini, asesor de la Cancillería, y el
primer ministro de Belice, Said Musa, por el embajador para Centroamérica,
Alfredo Martínez.
La cumbre, que se celebra en el club campestre Bosques de Zambrano,
unos 30 kilómetros al norte de Tegucigalpa.
La vicepresidenta de Costa Rica dijo al inaugurar la cumbre que
la violencia en Centroamérica "es una guerra que se
libra en las calles, en las ciudades y en los barrios de los países,
es una guerra entre los mismos centroamericanos".
"Es una guerra que está, de alguna manera, exigiendo
a los estados centroamericanos abordar de manera mucho más
integral los problemas de la violencia", subrayó Chinchilla.
Agregó que se ha avanzado mucho en otras cumbres sobre
seguridad, pero que actualmente "los desafíos son
enormes", y que el mayor desafío "pareciera que
es avanzar hacia una aproximación integral en el tratamiento
de la violencia".
El presidente de Honduras, por su parte, expresó que de
la cumbre, que concluirá hoy mismo, espera que salgan acuerdos
orientadas a dar respuesta en el corto, mediano y largo plazo
al problema de la violencia en Centroamérica.
A la cita de gobernantes también asisten como observadores
representantes de Colombia, Estados Unidos, México, Taiwán
y la Unión Europea, además del cuerpo diplomático
acreditado en Tegucigalpa y funcionarios de organismos regionales
como el Banco Centroamericano de Integración Económica
(BCIE) y el SICA. EFE