Tegucigalpa -
Los presidentes de Centroamérica concluyeron hoy una cumbre
extraordinaria en Honduras convencidos de que han dado un nuevo
impulso a las políticas de seguridad para reducir la violencia
y el narcotráfico, entre otros delitos.
La Declaración de Tegucigalpa, suscrita
por los gobernantes al finalizar la cumbre, recoge 23 puntos que
convinieron para reducir la inseguridad en el corto, mediano y
largo plazo.
El invitado especial de la cumbre fue el presidente
electo de México, Felipe Calderón, a quien los gobernantes
de Centroamérica le expresaron su solidaridad con ese país,
ante la decisión de EEUU de construir un muro en la frontera
con México, para evitar la inmigración de latinoamericanos
en general.
Los mandatario centroamericanos suscribieron acuerdos
en materia de combate al narcotráfico, seguridad y libre
movilización aérea entre Guatemala, El Salvador,
Honduras y Nicaragua.
Los presidentes de Centroamérica y Calderón
lamentan en un cuarto acuerdo "la adopción de decisiones
que no armonizan integralmente las políticas migratorias
y de seguridad, en especial la decisión en la implicación
del muro en la frontera del norte de México y sur de Estados
Unidos".
Añade
que ese tipo de medidas "sólo contemplan el endurecimiento
de la política migratoria y no representan una solución
para afrontar los retos que impone el fenómeno migratorio".
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La
embajadora Francesca Mosca destacó que los países
miembros de la Unión Europea (UE) "han estado
cooperando con los países de Centroamérica
desde muchísimos años en la pacificación,
la consolidación de las instituciones democráticas
y en la seguridad de la que se está hablando". |
La
diplomática de la UE recordó a los presidentes que
el bloque de los 25 ha estado cooperando "en todas las estrategias"
relacionadas con la seguridad en Centroamérica.
Los presidentes centroamericanos convinieron poner
en práctica acciones inmediatas para garantizar seguridad
a los pueblos de la región.
Además, instaron a los parlamentos "a
la pronta ratificación del Tratado Centroamericano relativo
a la Orden de Detención y Extradición Simplificada
y la Orden de Detención Centroamericana para asegurar la
efectiva captura y castigo de los delincuentes".
Los gobernantes acordaron fortalecer la red de
comunicación e inteligencia policial, estableciendo una
base de datos interconectada a fin de que el intercambio de información
de inteligencia se efectúe en "tiempo real".
Los presidentes reconocieron la importancia del
estudio interdisciplinario denominado "Las maras (pandillas):
un desafío regional urgente que demanda acción integral",
financiado por Suecia y el Banco Centroamericano de Integración
Económica (BCIE).
Los ministerios de Seguridad, Gobernación
y los institutos de la niñez y juventud fueron instruidos
para que elaboren un proyecto regional de asistencia técnica
para el tratamiento de las personas menores de edad en riesgo
social o en conflicto con la ley.
También acordaron formalizar la propuesta
para la creación del Centro de Instrucción Regional
Antidrogas en cumplimiento del Plan de Acción Regional
2006-2008 de la Comisión Centroamericana Permanente para
la Erradicación, Tráfico, Consumo y Uso Ilícito
de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas.
Ese
centro tendrá su sede en Honduras, aunque no precisaron
cuándo comenzará a funcionar.
La
cumbre se celebró cerca de Tegucigalpa bajo estrictas
medidas de seguridad, que no impidieron una manifestación
de decenas de indígenas del occidente de Honduras
para protestar contra la presencia del presidente de El
Salvador, Elías Antonio Saca, y el gobernante electo
de México. |
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Los
otros gobernantes que participaron en la cumbre son Oscar Berger
(Guatemala), Martín Torrijos (Panamá) y el anfitrión
hondureño (Manuel Zelaya).
Por Costa Rica participó la vicepresidenta,
Laura Chinchilla, mientras que por Nicaragua, el vicepresidente,
José Urcuyo.
Todos
los gobernantes retornaron a sus países, en tanto que Calderón
viajó a Costa Rica, como parte de una gira que, además,
le llevará a Suramérica. EFE