En
una declaración pública dirigida a los presidentes
de Centroamérica, que hoy se reúnen en Honduras
para tratar asuntos
sobre seguridad, la CCPJV subraya que "es un imperativo que
la
primera acción que devenga de ésta cumbre sea la
depuración total de los cuerpos policiales de la región".
Añade que "es necesario devolver a la sociedad la
confianza y el respeto a las policías nacionales de cada
país. Con Policías corruptas e irrespetuosas de
la institucionalidad y los derechos constitucionales de los habitantes
de nuestros países, la seguridad, la democracia y la gobernabilidad
no serán alcanzadas".
La coalición subraya "todos como sociedad, y especialmente
los gobiernos del área, nos hemos lavado las manos frente
a la responsabilidad que tenemos en la conformación y desarrollo
de este fenómeno violento, complejo y trasnacional".
Comprendiendo la importancia que tiene la agenda a tratar en la
cumbre, que se celebra en las cercanías de Tegucigalpa,
la CCPJV expresa que "nos vemos obligados a traer a la mesa
de discusión el fracaso y el efecto adverso que las políticas
de mano dura han tenido principalmente en los países del
Triángulo del Norte".
Ese triángulo lo integran Guatemala, El Salvador y Honduras,
países donde se han puesto en vigor rigurosas leyes para
combatir a las "maras".
La CCPJV indicó que las respuestas de los gobiernos al
fenómeno de las "maras" se han basado en la represión,
y señaló como ejemplo las políticas "Plan
Escoba" en Guatemala, la "Cero Tolerancia" en Honduras
y la "Mano Dura" y la "Súper Mano Dura"
en El Salvador.
Esas prácticas, según la CCPJV, han estado compuestas
por reformas a las leyes penales y de niñez permitiendo
la persecución, captura y encarcelamiento de jóvenes
por la forma en que se visten, los tatuajes que portan o por la
simple sospecha de ser pandillero.
"Los operativos masivos de captura de jóvenes -pandilleros
o no- sin procesos de investigación han estado a la orden
del día, resultando en encarcelamiento y reclusión,
muchas veces sin sentencias judiciales que lo confirmen",
agrega la declaración.
Las consecuencias de las medidas represivas "no han sido
positivas", además, "el irrespeto de los derechos
fundamentales de los jóvenes se ha materializado en abusos
en los procedimientos policiales y jóvenes encarcelados
sin los debidos procesos ni condenas".
La CCPJV denunció que en Centroamérica "se
observa la activación de grupos de limpieza social en contra
de jóvenes".
"Todos los días aparecen muchachos, que no siempre
pertenecen a una 'mara' o pandilla, ejecutados por escuadrones
de exterminio, los cuales no son desactivados por los cuerpos
de seguridad estatal. Ese desinterés de las autoridades
no puede pasar desapercibido", señala entre otras
cosas la declaración.
La CCPJV recalcó que no pretende ser apologética
frente al delito, y que cree "firmemente que aquellas personas
que delinquen deben ser castigadas en tanto trasgredan las leyes
y los derechos de los demás, independientemente si son
pandilleros o no".
Pero esa persecución criminal, agregó, debe estar
limitada por los principios de la justicia, el respeto al debido
proceso y a los derechos humanos.
La CCPJV considera que es "impostergable discutir el número
de armas que circulan libremente por Centroamérica".
"Confiamos que la agenda de los presidentes incluye esta
discusión, y generen estrategias efectivas que devenga
en el desarme de la población civil", agrega la declaración.
EFE