"Si
la gente sabe que serán detenidos y deportados por entrar
ilegalmente, se reducirán las posibilidades de que entren
ilegalmente", dijo Bush al firmar la ley de gastos para el
Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para el año fiscal
2007, durante un acto en Scottsdale (Arizona).
"Esta
legislación nos dará mejores herramientas para hacer
cumplir nuestras leyes de inmigración y para resguardar
nuestra frontera sur", argumentó el mandatario estadounidense.
La ceremonia de la firma, sin pompa ni cobertura en directo por
los canales de televisión, forma parte de los esfuerzos
del Gobierno de EEUU por atajar el problema de la inmigración
ilegal en el país, un asunto que ha cobrado mayor fuerza
conforme se acercan los comicios legislativos del próximo
7 de noviembre.
Esta
ley de gastos, aprobada por el Congreso de EEUU la semana pasada,
no es, sin embargo, la que autoriza la construcción de
un doble muro de más de 1.126 kilómetros en varios
tramos de la frontera con México.
Esa
otra ley, que aún no ha sido firmada por Bush, ha causado
fricciones en las relaciones bilaterales con México, país
que cifró sus esperanzas en la aprobación de una
reforma migratoria este año.
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Bush
considera que los fondos para mejorar la vigilancia en la
frontera sur -con muros, barreras y tecnología militar-
constituyen una medida disuasoria contra la inmigración
ilegal.
"Es
una buena ley... (porque) mejora las normas de seguridad
en las plantas químicas nacionales, protege a las
ciudades estadounidenses de las armas de destrucción
masivas y frena a los terroristas que pretenden entrar a
nuestro país", enfatizó Bush, quien realiza
una gira por el oeste en apoyo de los candidatos republicanos
en los comicios legislativos de noviembre. EFE
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