El
defensor del pueblo, Waldo Albarracín, informó a
Efe de que esa es la cantidad de víctimas registrada en
la mina de Huanuni, situada en el departamento andino de Oruro,
donde los mineros se enfrentan a tiros y con dinamita por el control
de un yacimiento de estaño.
No
obstante, el portavoz de la Presidencia, Alex Contreras, dijo
en La Paz que no podía confirmar el incremento en la cantidad
de víctimas reportado por el Defensor del Pueblo.
El
enfrentamiento comenzó a media mañana del jueves,
cuando acabó una asamblea de centenares de mineros de cooperativas
de la región, que decidieron ocupar por la fuerza esa mina
en el cerro Posokoni, controlada por obreros de la Corporación
Minera de Bolivia (Comibol).
Huanuni,
situada a 288 kilómetros al suroeste de La Paz, es el yacimiento
de estaño más grande de Bolivia, con reservas calculadas
en cerca de un millón de toneladas.
En
ese distrito, los cooperativistas mineros tienen algo más
de 4.000 socios y los asalariados de la Comibol cerca de mil.
Albarracín
dijo por teléfono, desde la localidad de Viluyo, cercana
a Huanuni, que el acuerdo inicial de cese de hostilidades acordado
anoche fracasó y sus intentos de mediación fueron
superados, porque siguen los enfrentamientos con dinamita.
Explicó
que la misión mediadora que encabezaba junto con el presidente
de la Asamblea de Derechos Humanos, Guillermo Vilela, debió
retirarse del lugar debido a la violencia de los enfrentamientos.
"Nuestra
etapa está superada. Tuvimos que salirnos. El gobierno
deberá tomar ahora decisiones más importantes",
señaló Albarracín.
Acerca
de los heridos, diversas fuentes calculan que su cantidad puede
ser ya de 200, pues el matutino "La Patria" de Oruro
registró hasta la medianoche del jueves, con nombres y
apellidos, a 109.
En
los enfrentamientos, uno de los grupos de los obreros lanzó
neumáticos cargados de dinamita y sustancias que aumentan
su potencia desde las alturas del cerro Posokoni, donde se encuentra
la mina, en las faldas del lugar, contra el bando rival.
El
ministro de Defensa, Wálker San Miguel, informó
en el Palacio de Gobierno de que se decidió enviar a 700
policías a la zona del conflicto, aunque a mediodía
los agentes aún se encontraban en las puertas de pueblo
de Huanuni.
San
Miguel estuvo acompañado por su colega de Gobierno, Alicia
Muñoz, quien horas antes señaló que la policía
no podía ingresar a la zona porque había "fuego
cruzado", mientras convocaba a los mineros a dejar "la
intransigencia".
Según
la ministra, se ha descartado que el presidente, Evo Morales,
quien no ha emitido declaraciones en las pasadas 24 horas, o el
vicepresidente, Alvaro García Linera, viajen al lugar.
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Las
autoridades remarcaron que el contingente policial ingresará
a la mina sin llevar armas letales.
El
ministro San Miguel dijo que la decisión de enviar
a los policías se produjo ante "el pedido clamoroso
de la población civil de Huanuni, porque existen
mujeres y niños que se sienten amenazados en un clima
de tensión".
San
Miguel también aseguró que las armas usadas
por los militares el jueves no eran letales, sino gases
lacrimógenos, y sostuvo que el Gobierno no autorizó
el uso de armamento, ante las denuncias de varios canales
de televisión de que el Ejército actuó
en una de las partes haciendo disparos.
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Santos
Ramírez, dirigente de los cooperativistas, ratificó
hoy su denuncia a medios locales de que los seis muertos de su
bando tienen impactos de bala y otros denunciaron a los medios
radiales que otros obreros murieron hoy de la misma forma.
Los
dirigentes de ambos grupos de mineros también hicieron
llamados a detener los enfrentamientos, aunque admitieron que
habían sido desoídos por sus bases en medio del
clima caldeado que aún se vive en la región. EFE