Según
explicaron, los cadáveres fueron hallados en distintos
puntos de la capital y muchos de ellos tenían signos de
haber sido torturados antes de darles muerte.
Además,
varios de los cuerpos tenían marcas de haber tenido las
manos atadas y algunos estaban con los ojos vendados, añadieron
las fuentes, que declinaron ser identificadas.
La
mayoría de los cadáveres descubiertos hoy presentaban
marcas de disparos en la cabeza realizados a corta distancia,
añadieron las fuentes.
Anteriormente,
otra fuente del ministerio de Interior iraquí afirmó
que cinco cuerpos de personas acribilladas fueron encontrados
en un vertedero situado en el este de Bagdad y que otros dos cadáveres
fueron encontrados por la policía fluvial flotando en el
río Tigris, en las proximidades de la zona de Al Karrada,
en el centro de Bagdad.
Los
miles de cadáveres encontrados en Irak en los últimos
tres años, especialmente en Bagdad, pertenecen a víctimas
de la violencia sectaria que protagonizan chiíes y suníes,
y que se recrudeció el 23 de febrero, cuando un grupo terrorista
suní -según las autoridades- destruyó la
cúpula de un importante santuario chií al norte
de la capital. EFE