"Su
asesinato es un golpe en el mismo corazón del periodismo
ruso. No será posible compensar su pérdida, ya que
no haya nadie como Politkóvskaya ni lo habrá nunca",
señaló Igor Yakovenko, secretario general de la
Unión de Periodistas de Rusia (UPR).
El
cuerpo de la periodista con cuatro impactos de bala fue hallado
por una vecina en torno a las 17:00 hora local (13:00 GMT) en
el ascensor de un edificio de viviendas en el centro de Moscú,
informaron fuentes policiales a las agencias rusas.
La
policía, que encontró una pistola Makárova
y cuatro casquillos de bala en el ascensor, busca a un joven de
estatura media y complexión delgada, que llevaba sobre
la cabeza una gorra de béisbol negra.
"La
mataron en el portal de su propia casa" tras regresar del
supermercado, aseguró Dmitri Muratov, redactor jefe de
"Nóvaya Gazeta", la publicación bisemanal
en la que escribía y que ha convocado esta noche una reunión
extraordinaria de la redacción.
El
Fiscal de Moscú, Yuri Siomin, anunció la apertura
de un proceso expediente penal por "asesinato premeditado"
y añadió que "la versión que barajan
los órganos de seguridad es que fue asesinada por el cumplimiento
de su deber".
El
asesinato de la periodista coincide con el 54 cumpleaños
del presidente ruso y tiene lugar el día después
de la onomástica de Ramzán Kadírov, el hombre
fuerte de Chechenia, objeto de muchas de sus más aceradas
críticas.
Politkóvskaya,
que nació en Nueva York en 1958, había confesado
en varias ocasiones haber recibido amenazas de muerte de los servicios
secretos rusos, el Ejército y otras agencias de seguridad
del estado a las que había criticado con dureza en sus
artículos.
"Este
es un asesinato salvaje contra una periodista valiente y profesional",
aseguró Mijaíl Gorbachov, ex presidente de la URSS,
que adquirió recientemente el 10 por ciento de "Nóvaya
Gazeta".
Gorbachov
manifestó su confianza en que "el asesinato no quede
sin castigo" y adelantó que el diario "conducirá
una investigación independiente al respecto".
"Todos
debemos condenar lo ocurrido. Este es un golpe para la prensa
independiente y democrática, pero también para Rusia
y todos nosotros", señaló.
Autora
de cientos de artículos y muchos libros, traducidos a varios
idiomas, entre ellos el español, comenzó a trabajar
como periodista en el diario "Izvestia" en 1982 y desde
1999 escribía para "Nóvaya Gazeta", la
publicación más crítica con el Kremlin.
La
periodista, premio Vázquez Montalbán de Periodismo
Internacional en 2004, pasaba varios meses al año en Chechenia
y otras repúblicas del Cáucaso norte ruso, como
Daguestán e Ingushetia.
"Este
es un asesinato político. Ella era una mujer valiente que
tenía muchos enemigos. Su muerte es una gran pérdida
para la sociedad civil", señaló Liudmila Alekséyeva,
presidenta del Grupo Helsinki.
Por
su parte, el director del centro de derechos humanos "Memorial",
Oleg Orlov, destacó que los que encargaron el asesinato
"querían librarse de una periodista independiente
y honesta".
"En
el pasado la amenazaron más de una vez, recibía
amenazas telefónicas relacionadas con su activa participación
en la sociedad civil", agregó.
Politkovskaya
presentó en febrero de 2005 en Madrid su libro "La
Rusia de Putin", y ha publicado otros dos libros en España,
"Terror en Chechenia" y "Una guerra sucia",
ambos en 2003.
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En
sus libros, la periodista criticaba la política de
mano dura de Putin en Chechenia y la participación
diaria de los soldados rusos en el secuestro y violación
de chechenes con el beneplácito de sus superiores. |
Politkóvskaya
saltó a la fama internacional cuando fue elegida como mediadora
por el comando terrorista chechén que tomó en octubre
de 2002 el Teatro Dubrovka de Moscú, donde más de
800 espectadores fueron retenidos durante tres días.
La
periodista, que relató esta experiencia en sus libros,
criticó la operación de rescate emprendida por los
servicios de Seguridad rusos que se zanjó con 169 muertos:
128 rehenes y 41 terroristas.
Posteriormente,
a principios de septiembre de 2004 y cuando viajaba a cubrir el
secuestro masivo por parte de un comando terrorista en la escuela
noroseta de Beslán, la periodista fue envenenada en el
avión.
La
mayoría de políticos rusos -oficialistas, nacionalistas
y liberales-, coincidieron al señalar que el asesinato
había sido políticamente motivado.
"Politkóvskaya
era una mujer incómoda para muchos, puesto que escribía
y decía aquello que no le gustaba al poder", declaró
Luibov Sliska, vicepresidenta de la Duma y miembro del partido
gubernamental "Rusia Unida".
La
nota discordante la puso el líder del Partido Republicano,
Vladímir Richkov, quien apuntó que tras el asesinato
"vislumbra la pista chechena".EFE