La colisión, que tuvo lugar sobre las 09.45 GMT en la localidad
de Zoufftgen, "ha causado cinco muertos 'confirmados', entre
ellos dos conductores luxemburgueses del tren de pasajeros, y cinco
heridos, de ellos dos graves", indicó el portavoz de
la célula de crisis activada en la Prefectura de Moselle.
Esos datos fueron confirmados minutos después
por el propio ministro de Transportes, Dominique Perben, a la
televisión "LCI".
Los servicios de auxilio habían contabilizado
con anterioridad al menos doce personas muertas y una veintena
de heridos.
Un número indeterminado de personas se
encuentra aún atrapada, por lo que no se descarta que la
cifra de muertos y heridos "pueda evolucionar" en las
próximas horas, según la Prefectura.
El accidente se produjo en una zona en la que
una vía se encontraba cerrada al tráfico por obras
y la otra se utilizaba, de forma alterna, para ambos sentidos
de la circulación.
El director ejecutivo de la SNCF, Guillaume Pepy,
afirmó en una rueda de prensa que el tren francés
recibió el permiso para utilizar la vía y negó
que se saltara un semáforo en rojo.
El tren regional luxemburgués, de dos pisos,
se dirigía a la localidad francesa de Nancy, mientras que
el de mercancías hacía el trayecto opuesto desde
la ciudad de Thionville, señaló la empresa. EFE