11
de Octubre de 2006
Nueva
York - Una avioneta se estrelló hoy a las 14.45
hora local (18.45 GMT) contra un edificio de Maniatan y dejó
un saldo de al menos cuatro muertos y nueve heridos, según
confirmó la Administración Federal de Aviación
de EEUU (FAA, por sus siglas en inglés).
La
cadena de televisión CNN informó que la aeronave
era tripulada por el pelotero de los Yankee de New York Cory Lidle,
quien además era propietario de la aeronave. La policía
encontró en el lugar del accidente un pasaporte del jugador.
Por
su parte, el FBI confirmó en Washington que el choque de
este avión contra el edificio de Manhattan no está
relacionado con el terrorismo.
La
agencia federal señaló que la aeronave viajaba por
el corredor aéreo sobre el río Este, que bordea
la isla de Manhattan, y que volaba bajo las reglas de "vuelo
visual", que no precisan estar en contacto con los controladores
de tráfico aéreo.
La
FAA no ha podido aún confirmar la ruta que seguía
el aparato, ni el tipo de aeronave ni el número de pasajeros
que viajaban en él.
La
agencia federal señaló que la información
que posee hasta ahora es de carácter preliminar y que se
basa en los reportes de los primeros servicios de emergencia que
llegaron a la zona del noreste de la isla de Manhattan, a la altura
de la calle 72.
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Cory
Lidle. |
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Tras
los primeros momentos de confusión, las autoridades
no supieron determinar si el aparato siniestrado era un
pequeño avión o un helicóptero.
Las
televisiones locales mostraron poco después del impacto
una columna de humo subiendo del edificio, debido al incendio
que se ha originado en dos de las plantas del inmueble,
situado en la confluencia de la calle 72 con York Avenue.
Las
fuentes no precisaron el tipo de aparato que impactó
contra la construcción, de carácter residencial
y de unas cincuenta plantas de altura.
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Media
hora después de conocerse el impacto del aparato, que coincidió
con la salida de los colegios del área, ninguna fuente
local confirmaba la existencia de víctimas.
Las
fuerzas de seguridad han evacuado y acordonado la zona, donde
se escuchan las sirenas de las ambulancias, de la policía
y los bomberos. EFE