El
anuncio lo hizo el canciller de Honduras, Milton Jiménez,
desde Taiwán, donde el presidente del país centroamericano,
Manuel Zelaya, concluyó hoy una visita oficial.
La
nota enviada por Jiménez al canciller de El Salvador, Francisco
Laínez, responde a que en el denominado "Libro Blanco
de la Defensa Nacional de El Salvador" figuran "dos
elementos jurídicos" que tienen que ver con asuntos
de soberanía.
Los
dos elementos "se refieren particularmente al dominio y posesión
de la isla Conejo, en el Golfo de Fonseca, así como las
fronteras marítimas", agrega la protesta hondureña.
Subraya
que el "Libro Blanco", al parecer elaborado por las
Fuerzas Armadas de El Salvador, atribuye límites fronterizos
entre ese país y Nicaragua, que Honduras considera incorrectos.
Honduras
sustenta su defensa en la sentencia de la Corte Internacional
de Justicia, del 11 de septiembre de 1992, que "delimitó
claramente la frontera marítima entre los dos países".
Además,
el fallo "establece que la isla de Conejo queda dentro de
los limites territoriales de Honduras, y en segundo lugar que
Honduras tiene salida claramente hacia mar abierto", en el
Pacífico, agrega la misiva.
Jiménez
le expresó al canciller de El Salvador "que por su
medio se hagan las correcciones del caso en este Libro Blanco".
Además,
hizo un llamamiento a su homólogo salvadoreño a
que se busquen "las alternativas diplomáticas correspondientes,
sin que esto en lo absoluto afecte las excelentes relaciones políticas
y económicas entre los dos países, ni alteren el
avance y proceso de la integración centroamericana".
Honduras
también propone, "a efecto de prevenir ulteriores
discordancias", la pronta apertura diplomática que
permita a El Salvador y Nicaragua acuerdos de interés mutuo
y de carácter trinacional en el Golfo de Fonseca.
Esos
acuerdos se orientarían a observar "el estatus jurídico
del Golfo de Fonseca para alcanzar soluciones que favorezcan los
derechos de los tres estados ribereños y el desarrollo
sostenible de la zona, tomando en consideración que el
Golfo de Fonseca es un recurso natural propio para múltiples
aprovechamientos".
Esa
situación "obliga a tomar medidas conjuntas que garanticen
éste bien común, convirtiéndolo en un irrenunciable
vínculo para la mutua cooperación e integración
regional", agrega la protesta hondureña.
Honduras
también propone "llegar a un acuerdo de delimitación"
de los espacios marítimos adyacentes, "es decir, mar
territorial y zona económica exclusiva en el océano
Pacífico, más concretamente en el sector central
de la línea de cierre del Golfo de Fonseca entre Punta
Amapala y punta Cosigüina".
De
esta forma, según Tegucigalpa, se podría "finalizar
felizmente la delimitación de nuestros espacios terrestres
y marítimos".
El
ex canciller hondureño y actual fiscal general, Leonidas
Rosa, dijo que su país resolvió su problema de soberanía
y fronteras con El Salvador con el fallo internacional de 1992.
"Los
derechos de Honduras están legítimamente asegurados
por el derecho internacional", enfatizó Rosa.
La
Corte Internacional de Justicia definió en 1992 un centenario
contencioso limítrofe entre Honduras y El Salvador, que
se agudizó con la guerra de 100 horas que sus ejércitos
libraron en julio de 1969.
En
otras ocasiones, después del fallo, El Salvador ha expresado
que la pequeña isla de Conejo le pertenece. EFE