En
las protestas se criticó tanto la conquista de América,
que los convocantes calificaron como el "mas gigantesco despojo
de la historia universal", como la "neocolonización"
por "el imperio de Estados Unidos".
Por
este motivo, una de las protestas organizadas por el Consejo Cívico
de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH),
la Coordinadora Nacional de Resistencia y el Bloque Popular tuvo
lugar frente a la embajada estadounidense en Tegucigalpa, donde
se corearon consignas como "basta de Colones modernos".
"El
12 de octubre de 1492 los indígenas fuimos víctimas
del más gigantesco despojo de la historia universal. Hoy
seguimos sufriendo la usurpación de nuestras tierras y
recursos naturales, condenados a la negación de nuestra
propia identidad", dijeron las organizaciones en un comunicado.
Apuntaron,
además, que en un principio "el saqueo y el exterminio
fueron ejecutados en nombre del Dios de los cielos" y que
"actualmente se ejecuta contra todos los pueblos en nombre
del dios del mercado".
Cuestionaron
las políticas de globalización económica,
la que calificaron como el proceso de "neocolonización
del imperio de Estados Unidos en asociación con las oligarquías
nativas".
Por
su parte, un grupo de representantes de la comunidad negra se
congregó en las inmediaciones de la sede del Parlamento
de Honduras, en el centro de Tegucigalpa, para demandar "equidad
y justicia".
En
La Ceiba, en el Caribe, la Organización de Desarrollo Etnico
Comunitario (ODECO) celebró la "Gran marcha 514 años
de resistencia indígena, negra y popular", a la que
se unieron miembros de sindicatos, patronatos, organizaciones
campesinas y de mujeres, entre otros.
Los
manifestantes demandaron de las autoridades hondureñas
mayor atención a las comunidades afro-hondureñas
e indígenas y rechazaron el racismo, la discriminación
racial y la exclusión. EFE