Con esta normativa, "los hombres de los que nuestros funcionarios
de inteligencia sospechan que orquestaron el asesinato de casi
3.000 personas tendrán que enfrentarse a la justicia",
dijo Bush en la ceremonia de la promulgación de la ley,
en alusión a los autores de los atentados del 11 de septiembre
del 2001.
No
es habitual que un presidente tenga la oportunidad de firmar una
ley "que sabe que salvará vidas estadounidenses",
pero "yo tengo ese privilegio esta mañana", prosiguió.
La
nueva legislación "ayuda a garantizar la seguridad
de este país" y envía un claro mensaje: "nunca
nos echaremos atrás ante las amenazas a nuestra libertad".
Bush
hizo estas declaraciones en la Casa Blanca, en un acto al que
también asistieron el vicepresidente Dick Cheney, el jefe
del Pentágono Donald Rumsfeld y el fiscal general Alberto
Gonzales, además de oficiales militares y congresistas.
La
ley, que establece los parámetros sobre el trato, los interrogatorios
y los tribunales militares que juzgarán a los sospechosos
de terrorismo, es una pieza clave del programa de seguridad que
los republicanos pretenden destacar de cara a los comicios legislativos
del próximo 7 de noviembre.
Bush
pidió al Congreso que preparase esta normativa, después
de que en junio pasado el Tribunal Supremo fallara en contra de
los tribunales militares establecidos por el Pentágono
en la base estadounidense de Guantánamo (Cuba).
El
Tribunal Supremo consideró que esos tribunales violaban
tanto las leyes estadounidenses como el derecho internacional
y dejó en manos del Congreso la tarea de elaborar una ley
sobre el trato y enjuiciamiento de presuntos terroristas. EFE