El
Ministerio de Exteriores afirma en el comunicado que su país
quiere la paz, aunque "no teme la guerra" y está
preparado para la confrontación.
"Corea
del Norte no cedió en el pasado cuando no poseía
armas nucleares y ahora que las posee no se va a doblegar ante
cualquier presión y amenaza", agregó el comunicado.
En
referencia a la resolución que aprobó el Consejo
de Seguridad de la ONU el sábado como condena de la prueba
nuclear efectuada por Corea del Norte el 9 de octubre, Pyongyang
subrayó que se trata de "una declaración de
guerra" que "está instigada por EEUU".
Sin
embargo, "si alguien intenta dañar la soberanía
y el derecho a la existencia de la República Democrática
Popular de Corea, incluso aunque actúe en el marco de la
resolución de la ONU, recibirá como respuesta golpes
sin piedad mediante las acciones más fuertes", añadió.
Según
el Ministerio de Exteriores, "EEUU debería ser mejor
aconsejado para no calcular mal lo que puede hacer Corea del Norte".
La
resolución que los 15 miembros del Consejo de Seguridad
de la ONU aprobaron el sábado por unanimidad exige al régimen
norcoreano la suspensión inmediata de sus actividades nucleares
y prohíbe la venta o transferencia a Pyongyang de cualquier
tipo de material relacionado con armas "no convencionales".
También
establece el bloqueo aéreo, la prohibición de vender
artículos de lujo a Corea del Norte y el embargo de las
cuentas en el extranjero de los dignatarios norcoreanos.
En
el documento se exige a Pyongyang que reanude sin condiciones
las conversaciones con Corea del Sur, China, Rusia, EEUU y Japón
sobre su programa atómico y se le insta a que acate de
inmediato el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares.
EFE