Lucha por escaño en Consejo
revela división en Latinoamérica

   

18 de Octubre de 2006

Naciones Unidas - La pugna entre Venezuela y Guatemala para ocupar un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU ha puesto al descubierto la fractura política existente en Latinoamérica y también en el seno de la organización.


Dos días enteros de votaciones no han servido para proclamar un ganador entre Guatemala y Venezuela, que siguen lejos de conseguir la mayoría de dos tercios que se requiere para acceder a ese puesto.

Guatemala, que acudió a la contienda con el respaldo de Estados Unidos, se ha mantenido en la delantera en prácticamente todas las rondas de votaciones, pero no ha logrado imponerse a su oponente.

El receso de 24 horas en el proceso electoral decidido el martes fue aprovechado hoy para celebrar una reunión informal del Grupo de Latinoamérica y el Caribe de la ONU (GRULAC) destinada a buscar una solución al estancamiento.

Como se preveía, debido a la polarización existente, la reunión no surtió resultados y el GRULAC dejó en manos de los aspirantes la decisión de buscar una tercera vía, con un candidato de consenso, lo que implicaría que los dos aspirantes abandonen la pugna.

Sin embargo, Venezuela y Guatemala lo han descartado por completo por considerar que pueden aún aumentar sus votos, pese a que los sectores de apoyo a ambos países están muy consolidados, lo que abre las puertas a un "proceso de desgaste".

Encajar una derrota no sería fácil para el gobierno del presidente Hugo Chávez, especialmente ante las elecciones presidenciales del 3 de diciembre, por lo que la retirada de los dos candidatos, sin vencedores ni vencidos, sería su única opción.

Guatemala, que presentó su candidatura hace dos años y que nunca antes se ha sentado en un sillón del Consejo, ya ha dicho que no renunciará al puesto, por considerar que el candidato menos votado, es decir, Venezuela, debe ser el que abandone.

Tampoco está dispuesto a que el triunfo de su trabajo se lo lleve un tercero.

Venezuela, que se cruzó en el camino de las ambiciones guatemaltecas hace un año, también ha dejado claro que no se arrodillará ante EEUU, tras haber convertido la votación en un acto de resistencia contra el predominio estadounidense en la ONU.

Pese a no desestimar la vía del consenso, impone como condición que EEUU deje a los países votar libremente, tras denunciar la coerción ejercida por el embajador estadounidense, John Bolton, durante las votaciones.

Encontrar un candidato de consenso que permita rebasar el callejón sin salida tampoco será fácil, por las divisiones entre los países latinoamericanos que apuestan por sus relaciones preferenciales con EEUU y los que buscan sacudirse su influencia.

México, Chile y Brasil promueven por lo bajo esta idea de un nuevo candidato de unidad, lo que ya ha despertado suspicacias.

Los ofrecimientos para esta opción se han dirigido a Costa Rica y la República Dominicana, ya que ambos tienen previsto ser candidatos a un asiento en 2008, y pondrían adelantar su postulación.

Uruguay, sin embargo, es la opción más extendida y pese a que su gobierno reafirmó su apoyo a Venezuela, considera que es "un inmenso honor" que se lo mencione como alternativa.

Chile, que rechazó la petición anteriormente, también podría ser una opción, si se lo vuelven a pedir, y Brasil, que de momento no quiere contrariar a nadie, tampoco parece desestimar la posibilidad.

Tampoco se excluye a México, pese a que ha dicho que no aceptará la proposición, argumentando que ha presentado su candidatura para un asiento no permanente en el Consejo para el 2009.

Ante esta dicotomía, la mayor incógnita que se ha planteado es que si Guatemala no hubiera tenido el apoyo tan patente de EEUU, destinado a derrotar a Venezuela, ya hubiera emergido como ganador.

Algunos lo dudan, otros no. Estos últimos consideran que la elección es el reflejo de los dos mundos que coexisten en la ONU, el de los que abogan por un mayor poder de los países del sur en la organización, que apoyan a Venezuela, y los que quieren mantener una agenda occidental, impulsada por EEUU, que favorecen a Guatemala.

En medio del atolladero, los 192 países de la ONU reanudarán mañana las votaciones para elegir al representante de Latinoamérica que sustituirá a Argentina en el Consejo de Seguridad y que ocupará el puesto los próximos dos años. EFE

 
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